08 de diciembre de 2022

FILE - In this Sept. 5, 2018 file photo, Nicaragua's President Daniel Ortega and his wife, Vice President Rosario Murillo, lead a rally in Managua, Nicaragua. As international health organizations warn of increasing infections in Nicaragua and independent Nicaraguan doctors call for a voluntary quarantine to slow the spread of the delta variant, the government has made clear that comments out of step with its line are unacceptable as Ortega seeks a fourth consecutive term. Murillo has accused doctors of “health terrorism.” (AP Photo/Alfredo Zuniga, File)

El presidente de Nicaragua, Daniel OrtegaAlfredo Zuniga

Nicaragua rompe las relaciones diplomáticas con Holanda

Según Managua, los Países Bajos «han ofendido y continúan ofendiendo a las familias nicaragüenses con amenazas y suspensiones de obras de bien común, como hospitales para comunidades originarias y afrodescendientes»

El Gobierno de Nicaragua rompió este viernes las relaciones diplomáticas con Holanda, tras acusarla de mantener una posición «injerencista, intervencionista y neocolonialista» con el país centroamericano.
En una nota diplomática, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua comunicó al Gobierno de Holanda su «decisión de descontinuar inmediatamente las relaciones diplomáticas», ante «la reiterada posición injerencista, intervencionista y neocolonialista del Reino de los Países Bajos».
Según Managua, Holanda «ha ofendido y continúa ofendiendo a las familias nicaragüenses con amenazas y suspensiones de obras de bien común, como hospitales para comunidades originarias y afrodescendientes».
«Repudiamos y condenamos los agravios y crímenes de esa Europa colonialista y neocolonialista frente a países codiciados y agredidos como el nuestro», indicó el Ministerio nicaragüense de Relaciones Exteriores en la nota suscrita por el canciller Denis Moncada.
«La ofensiva permanente de la representación, nada diplomática y violatoria de la Convención de Viena, de ese Gobierno neo-colonial y pro-imperial, nos obliga a tomar esta medida que defendemos con el honor, la dignidad y el espíritu soberano que nos caracteriza», añadió.
El Gobierno sandinista sostuvo que «a los imperios y los colonialistas de la Tierra los conocemos, y nada ni nadie pueden hacer olvidar sus crímenes de lesa humanidad».

Ortega lo había anunciado

Nicaragua tomó esa decisión horas después de que el presidente del país, Daniel Ortega, anunciara que su Gobierno no quería tener lazos diplomáticas con el Reino de los Países Bajos, al que calificó de «intervencionista».
Durante un acto en ocasión del 43 aniversario de la Policía Nacional y transmitido en cadena de radio y televisión, Ortega contó que el canciller Moncada recibió el jueves a la embajadora del Reino de los Países Bajos ante el Gobierno de Nicaragua, concurrente desde Costa Rica, Marie-Chrístine Théodore Thérése Pirenne.
«¿Qué fue lo que escuchó (el canciller Moncada)?. La embajadora venía a hablarle a los nicaragüenses como que Nicaragua era una colonia holandesa de aquellas que siguen teniendo en algunas regiones y las que tenían y se multiplicaban en la época que se multiplicaron las colonias en los países europeos», afirmó Ortega.
El líder sandinista aseguró que le dijeron «a la señora embajadora y que le decimos a ese Gobierno: señores, aquí en esta tierra, en esta patria, se respeta nuestra bandera, la bandera azul y blanco que defendió nuestro general (Augusto C.) Sandino», un héroe nacionalista.
«Y el que viene aquí a faltarle el respeto a nuestro pueblo, a nuestra patria, pues que no vuelva a aparecer por Nicaragua y no queremos relaciones con ese Gobierno intervencionista», sentenció.
Asimismo, Ortega recordó que en 2018 Holanda suspendió la construcción de un hospital en la ciudad de Bilwi, en el Caribe norte de Nicaragua, valorado en 21,5 millones de dólares, con lo que, a su juicio, demostró su «miseria humana».
El Gobierno del Reino de los Países Bajos suspendió la cooperación para la construcción de ese hospital en Nicaragua, debido a «las graves violaciones de derechos humanos cometidos por oficiales del Gobierno y grupos parapoliciales» en el marco de unas manifestaciones antigubernamentales.
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se ha acentuado tras las controvertidas elecciones generales del pasado 7 de noviembre, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión.
Ortega, próximo a cumplir 77 años, lleva 15 años y 7 meses consecutivos en el poder, en medio de denuncias de autoritarismo y fraude electoral.

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