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25 de febrero de 2024

Soldados ucranianos se cuadran en la toma de Limán

Soldados ucranianos se cuadran en la toma de LimánEuropa Press

220 días de guerra en Ucrania

Ucrania humilla a Putin con la conquista de la estratégica ciudad de Limán en el Donbás

Al descubierto la farsa de la propaganda rusa y los festejos multitudinarios del Kremlin para celebrar la anexión de los territorios ucranianos

No han transcurrido ni 24 horas desde el anuncio de anexión de Putin de los territorios de Lugansk, Donetks, Zaporiyia y Jersón. Pero Ucrania ha vuelto a humillar al Kremlin con la conquista de la estratégica ciudad de Limán en Donets, el corazón del Dombás.
Soldados ucranianos «entraron» hoy y se hicieron con la ciudad de Limán, un importante centro ferroviario en el este de Ucrania, en la región de Donetsk, que Rusia anexionó ayer, según el Ministerio de Defensa de Ucrania.
Según el mismo ministerio, pero ruso: «En relación con la creación de una amenaza de cerco, las tropas aliadas fueron retiradas del asentamiento de Krasny Liman hacia líneas más ventajosas», de este modo reconocía el nuevo escenario el teniente general Igor Konashenkov.
«Desplegamos nuestra bandera nacional y la colocamos en nuestro territorio. Limán siempre formará parte de Ucrania» afirma sonriente uno de los dos militares.
Anteriormente, informa Afp, el ejército había informado que había «rodeado» a varios miles de soldados rusos en la ciudad.
La pérdida de Limán significa un nuevo golpe para el ejército ruso tras haber sufrido varios fracasos militares desde principios de septiembre y el lanzamiento de la contraofensiva ucraniana en el sur y el este del país.
Entonces, el ex agente de la extinta KGB ya sabía que sus posiciones en Limán estaban en franca inferioridad.
El evento en el Kremlin y en la Plaza roja donde autobuses del régimen desembarcaban con miles de rusos, se produjo unas horas después de que un bombardeo dejara un saldo 30 muertos en la región de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, en uno de los peores ataques contra civiles en meses.
La pasada madrugada el jefe de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande Europa fue secuestrado por las tropas rusas que se niegan a dar razones sobre su paradero.
Putin se mostró desafiante en su intervención ante la élite política rusa, al dirigirse a los occidentales para afirmar que la anexión es irreversible, pese a las condenas internacionales.
«Quiero decirle esto al régimen de Kiev y a sus amos en Occidente: los habitantes de Lugansk y Donetsk, Jersón y Zaporiyia se convierten ahora en nuestros ciudadanos para siempre», afirmó.

el contrataque podría hacer realidad su reiterada amenaza de recurrir al potencial nuclear que, hasta el momento, mantiene en reserva como plan B

El problema o la pregunta ahora es cuál va a ser la reacción del autócrata. De acuerdo a sus palabras entiende esta ocupación de la ciudad de Limán como una invasión a su territorio. Eso significa que el contrataque podría hacer realidad su reiterada amenaza de recurrir al potencial nuclear que, hasta el momento, mantiene en reserva como plan B.

Instamos al régimen de Kiev a cesar inmediatamente los disparos, todas las hostilidades y volver a la mesa de negociacionesVladimir Putin

«Instamos al régimen de Kiev a cesar inmediatamente los disparos, todas las hostilidades y volver a la mesa de negociaciones», agregó un Putin en apariencia triunfalista pese a tener conocimiento detallado de sus derrotas militares.
En una sala atestada de gente en el Kremlin, los invitados, entre ellos líderes separatistas prorrusos de las regiones mencionadas, corearon al unísono «¡Rusia! ¡Rusia!», después de que los representantes de las cuatro regiones suscribieran la anexión.
Putin -quien desde la pandemia ha reducido al máximo cualquier contacto físico- unió sus manos a las de los cuatro líderes.
En respuesta, Estados Unidos anunció «severas» sanciones contra funcionarios rusos y contra la industria de defensa del país, y afirmó que los aliados del G7 acordaron sancionar a cualquier Estado que apoye la anexión.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, instó a la OTAN a otorgar a su país la membresía, en un proceso acelerado.
El presidente estadounidense, Joe Biden, criticó la ceremonia del Kremlin, que calificó como una «farsa» organizada para que Putin expusiera su presunta fortaleza y afirmó que en realidad lo que hizo fue mostrar «que está en apuros».
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, también condenó la anexión, que tildó de «ilegal e ilegítima», pero advirtió que la adhesión de Ucrania a la alianza militar requiere el consenso de los países miembros. Y éste, debe ser por unanimidad.

La opción nuclear

En los días previos a la ceremonia, Putin advirtió que podría utilizar armas nucleares para mantener su control sobre esos territorios.
El ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Dmitro Kuleba, afirmó que Kiev «continuará» la liberación de su tierra y su pueblo.
El asesor de seguridad nacional estadounidense, Jake Sullivan, aprovechó para anunciar que Washington realizará un nuevo envío de armas a Ucrania.
El bombardeo de ayer en Zaporiyia dejó escenas desoladoras de civiles muertos.
Viktor, de 56 años, contó que salvó su vida por poco mientras pedía un café.
«La dependiente me lo dio y hubo una explosión. Ella se asustó y salió del café. Unos minutos después hubo otra explosión, ella estaba en el piso», recordó.
Los cuatro territorios anexionados crean un corredor terrestre entre Rusia y la península de Crimea, que ocupó Moscú en 2014 siguiendo, aunque con más éxito, el mismo modus operandi que ahora.
Juntas, las cinco regiones equivalen a cerca de 20% de Ucrania, una extensión superior a Portugal.
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