El presidente de Francia, Emmanuel Macron
Macron pide que los magistrados «sean protegidos» tras la condena a Le Pen: «La autoridad judicial es independiente»
Se había pronunciado obviamente ella, Marine Le Pen, como principal damnificada de la sentencia, pero también Jordan Bardella, el primer ministro François Bayrou, numerosos cargos políticos de Francia y también del mundo, del Kremlin a Donald Trump pasando por Orban o Santiago Abascal. Pero no el presidente de la República francesa, Emmanuel Macron. Hasta ahora.
Unas 48 horas después de que se anunciara la sentencia de cinco años de inhabilitación y cuatro de prisión a Marine Le Pen, que compromete seriamente su carrera hacia el Elíseo en las elecciones presidenciales de 2027, Macron, durante una sesión del Consejo de Ministros, ha pedido recordar «que la justicia es independiente» y que los magistrados «deben ser protegidos».
El jefe del Estado, por otra parte, también ha afirmado que «todos aquellos que buscan justicia tienen derecho a apelar». Ayer mismo, el Tribunal de Apelación de París anunció que cuenta con resolver el recurso de Le Pen en el verano de 2026, lo que, en caso de veredicto favorable, le daría a la líder de la Agrupación Nacional una oportunidad a contrarreloj de volver a postularse para la carrera hacia el Elíseo en las elecciones de 2027.
El comentado Tribunal confirmó que ha recibido tres recursos relacionados con el caso de los asistentes que debían trabajar para los eurodiputados del partido entonces llamado Frente Nacional —Marine le cambió el nombre a Agrupación Nacional cuando sucedió y expulsó a su padre de la formación—.
Bayrou sale en defensa de Le Pen
El primer ministro Bayrou se ha ganado muchas críticas de la izquierda francesa tras sus comentarios en los que afirmó que sentía «estupefacción» tras la condena a Le Pen y criticó que la aplicación preventiva de la inhabilitación solo exista en Francia.
«No admito que nuestra democracia esté amenazada por la autoridad judicial, pero aplicaron una ley que fue adoptada por el legislativo», dijo el jefe de Gobierno en la cámara baja del parlamento francés.
Por su parte, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, expresó su «deseo» por que el proceso de apelación se resuelva en el plazo más razonable posible, dándole a Le Pen, si gana la apelación, la oportunidad de presentarse en las próximas elecciones. Pese a todo, Darmanin consideró «inaceptables» los ataques y las críticas a los magistrados y pidió una condena unánime contra esos comentarios.