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Militares cargan un ataúd de las víctimas del bombardeo de India. Muridke, PakistánArif Ali / AFP

Cronología del largo conflicto entre India y Pakistán por Cachemira

La relación diplomática y geopolítica entre ambas potencias atómicas de Asia es tensa y compleja desde la partición del subcontinente indio en 1947

India lanzó ataques contra Pakistán este miércoles, dos semanas después de que un mortífero ataque terrorista en la parte india de la disputada región de Cachemira. Sin embargo, este último episodio es solo la última escalada de un conflicto que dura décadas por Cachemira, un pintoresco valle del Himalaya enclavado entre las dos naciones con armas nucleares.

Cachemira, en el Himalaya occidental, ha sido una zona conflictiva para la India y Pakistán desde hace más de medio siglo. Ambos países reclaman el control de este territorio.

En 1947, Gran Bretaña dividió la India, su antigua colonia, en dos países. Uno era Pakistán, de mayoría musulmana. El otro, compuesto mayoritariamente por hindúes, conservó el nombre de India. Pero el destino de Cachemira seguía sin decidirse.

Según rememora el New York Times, en cuestión de meses, tanto India como Pakistán reclamaron el territorio. Se desató un enfrentamiento militar. El gobernante hindú de Cachemira, quien inicialmente se había negado a renunciar a su soberanía, accedió a incorporar la región a la India a cambio de una garantía de seguridad, después de que milicias pakistaníes se instalaran en partes de su territorio.

Lo que siguió fue la primera guerra que India y Pakistán librarían por Cachemira. En enero de 1949, esta primera guerra concluyó luego de que las Naciones Unidas intervinieran para negociar un alto el fuego.

La escalada de las hostilidades entre Nueva Delhi e Islamabad ha provocado varias situaciones de violación del alto el fuego a ambos lados de la línea de alto el fuego temporal acordada por ambos países.

La guerra estalla de nuevo

Las tensiones entre India y Pakistán ya eran altas de nuevo en el verano de 1965. Hubo una escaramuza entre sus fuerzas a lo largo de la frontera a principios de ese año, en una zona al sur de Cachemira.

Cuando Pakistán lanzó una ofensiva encubierta a través de la línea de alto el fuego de Cachemira en agosto, la lucha se intensificó rápidamente hasta convertirse en una guerra a gran escala. El enfrentamiento fue breve -solo duró unas tres semanas-, pero sangriento.

En enero de 1966, India y Pakistán firmaron un acuerdo para resolver futuras disputas por medios pacíficos.

Después de una guerra regional en 1971 que condujo a la creación de Bangladesh, Pakistán e India decidieron revisar la cuestión no resuelta de Cachemira y en diciembre de 1972, los países anunciaron que habían resuelto el estancamiento sobre la línea de alto el fuego de Cachemira. Sin embargo, poco cambió, salvo la designación. La línea de alto el fuego temporal de 1949 se convirtió en una «línea de control» oficial. Cada país conservó la sección de Cachemira que ya había ocupado durante más de 20 años.

Desde 1989, la parte de la región que administra Nueva Delhi está sumida en una revuelta armada que ha causado decenas de miles de víctimas y que, según la India, está patrocinada por Pakistán.

Acumulación de tensiones

En agosto de 2019, el Ejecutivo liderado por el primer ministro indio Narendra Modi revocó el Artículo 370 de la Constitución de la India, que otorgaba a Cachemira un estatus especial de semiautonomía. La decisión provocó disturbios políticos y sociales en la región.

Precisamente en febrero de ese año, tuvieron lugar los últimos intercambios de bombardeos entre los dos países, tras el atentado de Pulwama (también en la Cachemira india) en el que murieron 40 agentes de policía indios.

Aunque la relación diplomática y geopolítica entre la India y Pakistán es tensa y compleja desde la partición del subcontinente indio en 1947, el brutal ataque del pasado 22 de abril en el que murieron 26 personas -25 indios y un nepalí- y varias resultaron heridas ha exacerbado las hostilidades.

El ataque tuvo lugar en una popular pradera frecuentada por turistas en la zona de Pahalgam, en la Cachemira controlada por la India, y rápidamente el Gobierno indio involucró a Pakistán, acusándolo de haber brindado apoyo a los atacantes.