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El Ejército indio llevó a cabo en la medianoche del miércoles una ofensiva aérea contra nueve enclaves identificados como centros de actividad terrorista

El Ejército indio llevó a cabo en la medianoche del miércoles una ofensiva aérea contra nueve enclaves identificados como centros de actividad terroristaAFP

La India bombardea supuestas bases terroristas en Pakistán dejando al menos ocho muertos

La operación militar, bautizada como «Sindoor», responde al atentado del 22 de abril y se centra en neutralizar amenazas sin atacar instalaciones militares de Pakistán

El Ejército indio ha llevado a cabo en la medianoche del miércoles una ofensiva aérea contra nueve enclaves identificados como centros de actividad terrorista, situados tanto en territorio pakistaní como en la región de Jammu y Cachemira bajo administración de Pakistán. La operación, ejecutada bajo el nombre de 'Operación Sindoor', ha sido presentada por el Ministerio de Defensa de la India como una acción precisa y contenida, con el objetivo de desarticular la infraestructura utilizada para planificar ataques contra suelo indio.

Según el comunicado oficial difundido por el Ministerio, los bombardeos se dirigieron exclusivamente contra objetivos vinculados a grupos extremistas, evitando deliberadamente cualquier instalación militar de Pakistán. «La India ha ejercido una considerable moderación tanto en la elección de los blancos como en el modo de ejecución», señaló la nota, subrayando que se trató de una operación «centrada, mesurada y de naturaleza no escalatoria».

El Ejército indio acompañó el anuncio con una imagen en la red social X, en la que destacaba el nombre de la operación junto al mensaje: «Se hace justicia». Esta frase resume la intención de Nueva Delhi de responder con firmeza pero sin provocar una escalada militar directa con Islamabad.

La ofensiva llega en un contexto marcado por el aumento de la tensión bilateral tras el atentado perpetrado el pasado 22 de abril en la región de Cachemira bajo control indio, que dejó 26 víctimas mortales, entre ellas 25 ciudadanos indios. Las autoridades de la India acusan a Pakistán de estar detrás de este ataque, calificándolo de «bárbaro» y advirtiendo desde entonces que tomarían represalias proporcionadas.

Islamabad, por su parte, ha rechazado categóricamente las acusaciones y niega cualquier implicación en los hechos, lo que ha intensificado el cruce de declaraciones entre ambos países en las últimas semanas.

Con esta operación, la India no solo busca desmantelar capacidades logísticas y operativas de los grupos armados en la región, sino también enviar un mensaje disuasorio ante futuras agresiones, manteniendo al mismo tiempo el conflicto dentro de los márgenes de contención militar. La situación sigue siendo delicada, y la comunidad internacional observa con preocupación cualquier posible deterioro adicional de la ya tensa relación entre las dos potencias nucleares del sur de Asia.

Ocho civiles muertos

El Ejército de Pakistán ha denunciado la muerte de ocho personas en el «cobarde» ataque perpetrado por la India, que según Islamabad golpeó varias posiciones civiles, incluida una mezquita en la provincia de Punjab, limítrofe con India, informaron a EFE las fuerzas de seguridad.

«Hasta el momento, ocho civiles, incluyendo un niño han sido asesinados mientras que otros 35 han resultado gravemente heridos en los bombardeos indios contra 'objetivos civiles' en Pakistán», informaron en un comunicado las fuerzas de seguridad paquistaníes. Pakistán ha comenzado a tomar represalias, se agrega el comunicado.

Trump pide tregua

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, espera que los enfrentamientos entre India y Pakistán terminen «muy pronto», después de que ambos países cruzaran ataques en la madrugada del miércoles. «En realidad, si lo piensas, han estado luchando durante muchas, muchas décadas, siglos... Sólo espero que termine muy pronto», dijo el martes el republicano desde la Casa Blanca.

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