El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace un anuncio comercial ante la mirada del secretario de Comercio, Howard Lutnick (izq.), el vicepresidente, J.D. Vance (segunda izq.), el embajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson (segunda der.), y el representante comercial, Jamieson Greer (der.), en la Oficina Oval de la Casa Blanca en Washington, D.C.
Trump anuncia un acuerdo comercial con Reino Unido: «Hemos logrado lo que mucha gente ha intentado durante años»
El acuerdo consiste en eliminar barreras para productos agrícolas o químicos de Estados Unidos
Lo que era un secreto a voces se ha confirmado. Esta madrugada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció mediante su red Truth Social que este jueves firmaría un «acuerdo comercial con un país muy grande y respetado». De primeras, todas las miradas apunraron al Reino Unido. Posteriormente, mediante otro comunicado en su plataforma, el republicano lo confirmó: «Este será un día muy importante y emocionante para los Estados Unidos de América y el Reino Unido».
Unas horas después de ese mensaje, en una comparecencia desde la Casa Blanca, el mandatario estadounidense ha confirmado el acuerdo y ha explicado los principales puntos del mismo, además de elogiar al Reino Unido como uno de sus «principales aliados».
Según este acuerdo firmado entre Londres y Washington, se eliminarán «numerosas barreras no arancelarias» que permitirán un mayor acceso al mercado británico de productos agrícolas o químicos estadounidenses. «El Reino Unido reducirá o eliminará numerosas barreras no arancelarias que, lamentablemente, discriminan injustamente a los productos estadounidenses», explicó Trump en su discurso. «También recibiremos nuevo acceso al mercado para productos químicos, maquinaria y muchos otros productos industriales estadounidenses que antes no estaban permitidos», añadió Trump, que aseguró que el Reino Unido «terminará obteniendo productos estadounidenses a precios accesibles».
«Creo que esto va a ser algo muy especial para el Reino Unido y Estados Unidos», ha añadido el presidente republicano. «Durante los últimos años los países se han aprovechado de Estados Unidos, pero ahora estamos haciendo tratos justos», añadió.
Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, que se unió a la comparecencia por vía telefónica, ha calificado de «histórico» este acuerdo y ha hecho un símil con el fin de la Segunda Guerra Mundial que vive hoy mismo su 80 aniversario. «Este es un día realmente fantástico e histórico en el que podemos anunciar este acuerdo entre nuestros dos grandes países. Creo que es un verdadero homenaje a nuestra trayectoria de colaboración tan estrecha», aseguró el laborista. «Hemos logrado lo que mucha gente ha intentado durante años», ha añadido el líder británico.
Keir Starmer junto a Donald Trump en una imagen de archivo
Pese a los avances entre ambas potencias, Estados Unidos ha dejado claro que mantendrá el arancel del 10 % sobre los productos del Reino Unido, aunque Trump afirmó que «los detalles finales del acuerdo se ultimarán en las próximas semanas». Por otro lado, Starmer ha expresado que, con este acuerdo, Estados Unidos reducirá del 27,5 al 10 % los aranceles sobre las exportaciones de hasta 100.000 vehículos del Reino Unido y a cero las de acero y aluminio.
Tal como ha dicho Trump en otro mensaje en Truth Social, espera que el acuerdo con Reino Unido sea el primero de muchos, por lo que ya se abren las quinielas por ver cuáles serán los siguientes países en alcanzar una negociación exitosa con los norteamericanos. Este mismo sábado, en Suiza, una delegación estadounidense liderada por el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, se reunirá con otra delegación procedente de China, en un encuentro histórico tras la guerra comercial iniciada por Trump y que ha tenido en el gigante asiático a su gran rival.
Por otro lado, el presidente estadounidense ha asegurado que la Unión Europea quiere llegar a un acuerdo comercial con ellos «como sea». Esta misma mañana, sin embargo, Bruselas ha respondido a los aranceles de Trump denunciando a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio y planeando una represalia de 95.000 millones de euros.
Reino Unido, por su parte, firmó este martes un Tratado de Libre Comercio con la India, un país que se asoma a una peligrosa guerra tras sus tensiones recientes con Pakistán.
«Hemos llegado a un acuerdo histórico con la India, una de las economías de más rápido crecimiento del mundo, que impulsará la economía y beneficiará a los ciudadanos y las empresas británicas», subrayó entonces el primer ministro británico, Keir Starmer.
El laborista, que ya viajó a Washington hace unas semanas para negociar con Estados Unidos el enfoque en la guerra de Ucrania, se vuelve a postular ahora como el líder de Europa en un tema clave como la guerra comercial. La dirigente italiana, Giorgia Meloni, también viajó a la capital estadounidense para buscar un acuerdo y, aunque hubo avances en las negociaciones, no llegó al mismo. Ahora, la relación entre británicos y estadounidenses vuelve a dar un gran paso hacia delante.