Soldados ucranianos en el frente de guerra
Países Bajos y Alemania acusan a Rusia de usar armas químicas en la invasión de Ucrania
El despliegue de estos gases provoca indirectamente más víctimas ucranianas, ya que obliga a muchos soldados a abandonar sus escondites y, entonces, son asesinados con otras armas
Tanto los servicios de Inteligencia de Alemania como los de Países Bajos han hecho público un informe este viernes en el que acusan a Rusia de hacer un mayor uso de las armas químicas en el marco de sus ataques contra Ucrania, donde el uso de gases lacrimógenos y cloropicrina se ha vuelto «una práctica habitual» por parte de las fuerzas rusas.
«Nuestras agencias de Inteligencia holandesas revelan: Rusia utiliza cada vez más armas químicas en Ucrania», denunció el ministro neerlandés de Defensa, Ruben Brekelmans. Las investigaciones han sido llevadas a cabo por el Servicio General de Inteligencia y Seguridad (AIVD por sus siglas neerlandesas) y por su homólogo militar (MIVD) y concluyeron que la cloropicrina se ha utilizado en 9.000 ataques contra soldados ucranianos, en los que el gas ha causado al menos tres muertes.
La cadena pública neerlandesa NOS explicó que la cloropicrina es un gas tóxico, más fuerte que el gas lacrimógeno, letal en altas concentraciones en espacios confinados, y que su uso constituye una violación de la Convención sobre Armas Químicas.
Fue ampliamente utilizado durante la Primera Guerra Mundial por británicos, alemanes y franceses. También provoca molestias físicas como náuseas y ardor en los ojos, por lo que los soldados tienen que ponerse una máscara antigás si entran en contacto con él.
Por su parte, la Inteligencia alemana recordó que este químico puede ser «letal» en altas concentraciones y en espacios cerrados, por lo que ha subrayado que su uso supone una «violación» de la convención. «Está prohibido en cualquier circunstancia», aseguró.
De acuerdo a las agencias de Inteligencia de Países Bajos, el despliegue de armas químicas provoca indirectamente más víctimas ucranianas, ya que obliga a muchos soldados a abandonar sus escondites y, entonces, son asesinados con otras armas.
Rusia ha firmado la Convención sobre Armas Químicas, que establece que está prohibido utilizar o almacenar armas químicas. «Rusia está demostrando que se salta todas las normas», declaró a NOS Brekelmans, que instó a hacer algo para evitar una escalada «peligrosa».
El ministro neerlandés llamó a aislar aún más a Rusia internacionalmente, incluso ampliando los paquetes de sanciones, y avanzo que «proporcionaremos a Ucrania apoyo adicional e instaremos a otros a que sigan haciendo lo mismo».
Dejó claro que «no se debe normalizar el uso de este tipo de armas»: «Si se rebaja el umbral para el despliegue de este tipo de armas, es peligroso no sólo para Ucrania, sino también para el resto de Europa y del mundo», apuntó.
Según Países Bajos, Rusia está invirtiendo mucho en su programa de armas químicas y está ampliando la investigación sobre estas incluso con la contratación de nuevos científicos.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Países Bajos, Caspar Veldkamp, abogó igualmente por introducir pronto nuevas sanciones contra Rusia.
«Ya se puede ver que hay más ataques que el año pasado y que Rusia continúa la lucha a pesar de los llamamientos de (Emmanuel) Macron y (Donald) Trump», afirmó en referencia a las últimas llamadas telefónicas de los presidentes de Francia y Estados Unidos, respectivamente, con el de Rusia, Vladimir Putin.
Según adelantó Veldkamp, Países Bajos abordará esta violación de la Convención sobre Armas Químicas durante la reunión del Consejo Ejecutivo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) que tendrá lugar la próxima semana.
Veldkamp agregó que en esa cita su país también compartirá las conclusiones de sus servicios de inteligencia. «Es importante mostrar a la comunidad internacional cómo opera Rusia», concluyó.