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Kim Jong Un durante la inauguración de una fábrica en Corea del Norte

Kim Jong Un durante la inauguración de una fábrica en Corea del NorteAFP

Una desertora de Corea del Norte demanda a Kim Jong-un por tortura y violencia sexual: «Es solo el comienzo»

Aunque un tribunal surcoreano pueda fallar a favor de la víctima, no existen mecanismos para obligar al régimen norcoreano a pagar una indemnización

Por primera vez, una ciudadana norcoreana refugiada en Corea del Sur ha presentado una demanda civil contra el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, acusándolo de responsabilidad directa por las torturas y agresiones sexuales que asegura haber sufrido durante su detención en el país.

La denunciante, Choi Min-kyung, de 53 años, solicita una compensación económica al Estado norcoreano por los abusos padecidos mientras estuvo detenida en centros de reclusión en la provincia de Hamgyong del Norte. La demanda, registrada ante un tribunal de Seúl este viernes, incluye también una querella penal que busca que la fiscalía investigue posibles crímenes de lesa humanidad por parte de Kim y otros altos mandos del régimen.

Choi fue repatriada forzosamente desde China en varias ocasiones entre 2000 y 2008. Según su testimonio, durante su última detención fue víctima de malos tratos físicos continuados, violencia sexual durante revisiones sin protocolos sanitarios y tortura psicológica mediante confinamiento prolongado en condiciones extremas.

Aunque Corea del Sur no reconoce formalmente a Corea del Norte como un Estado extranjero —sino como parte del territorio coreano bajo ocupación—, el sistema judicial surcoreano ha permitido anteriormente la presentación de demandas contra el régimen, en su mayoría relacionadas con trabajos forzados o secuestros.

Uno de los abogados que representa a la demandante es Lee Young-hyun, un jurista que también escapó del Norte y se convirtió en el primer abogado norcoreano titulado en el Sur. La iniciativa cuenta con el respaldo del Centro de Datos para los Derechos Humanos en Corea del Norte (NKDB), que planea llevar el caso ante instancias internacionales como la ONU y la Corte Penal Internacional.

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-unAFP

La querella penal subraya la responsabilidad directa de Kim Jong-un bajo la figura legal de «mando efectivo», al tratarse de una estructura de poder fuertemente centralizada donde los altos funcionarios actúan bajo la supervisión del líder supremo. Los abogados basan parte de su argumentación en el informe elaborado por la comisión de la ONU en 2014, que documentó un amplio sistema de represión y violaciones sistemáticas a los derechos humanos en el país.

A pesar del impacto del caso, expertos advierten sobre los desafíos legales y políticos que enfrenta el proceso. Las notificaciones se enviarán a la misión de Corea del Norte ante la ONU en Nueva York, ya que no es posible contactar directamente con instituciones en Pyongyang. Además, aunque un tribunal surcoreano pueda fallar a favor de la víctima, no existen mecanismos para obligar al régimen norcoreano a pagar una indemnización.

«Son procesos largos, complejos y muchas veces frustrantes, pero son necesarios para documentar las atrocidades y ofrecer a las víctimas un canal de justicia, aunque sea limitado», explicó Joanna Hosaniak, de la Alianza de Ciudadanos por los Derechos Humanos en Corea del Norte. Para Choi, sin embargo, la motivación va más allá de lo jurídico. «No es solo por mí. Es por las muchas personas que siguen sufriendo y no tienen voz», dijo. «Mientras los sobrevivientes estemos vivos, debemos dar testimonio. Este es solo el comienzo.»

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