Javier Milei y el presidente brasileño Jair Bolsonaro en Buenos Aires
Bolsonaro habría pedido asilo a Milei en Argentina mientras enfrenta el juicio por intento de golpe, según la Policía
La Policía Federal de Brasil encontró un borrador de solicitud de refugio dirigido a Argentina; el expresidente afronta un proceso que podría costarle hasta 40 años de cárcel
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, actualmente bajo régimen de prisión domiciliaria, elaboró un plan para solicitar «asilo político» en Argentina bajo el gobierno de Javier Milei. La revelación se conoció a través de un informe difundido este miércoles por la Policía Federal de Brasil, que halló en uno de sus teléfonos móviles un documento en el que el líder ultraderechista se presentaba como víctima de una «persecución» con trasfondo político.
El borrador, sin firma ni fecha y en formato editable, fue detectado en el marco de la investigación por el intento de golpe de Estado que se le imputa a Bolsonaro tras las elecciones de 2022, cuando se negó a reconocer la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva. Según las autoridades, el texto demostraría la intención del exmandatario de fugarse a territorio argentino, sobre todo después de que se abriera la causa en su contra. La Policía sospecha incluso que el archivo pudo haber sido redactado por la esposa de Flavio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente.
La investigación no solo alcanza a Bolsonaro, sino también a su hijo Eduardo, radicado en Estados Unidos desde hace medio año. Ambos son señalados de «coaccionar» a la Corte Suprema e intentar obstaculizar el proceso judicial. En un informe, la Policía Federal sostiene que existieron contactos para inducir e instigar a miembros del gobierno de Donald Trump a ejercer presión contra Brasil con el fin de frenar el caso por golpismo.
El cerco judicial se ha intensificado en los últimos meses. El Supremo Tribunal Federal impuso en un primer momento medidas cautelares: uso obligatorio de tobillera electrónica, restricción en redes sociales y prohibición de contacto con otros investigados. Al constatar el incumplimiento de estas disposiciones, la Corte decretó su arresto domiciliario.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro
El trasfondo de este proceso es de enorme gravedad. Bolsonaro está acusado de haber «liderado» una conspiración para impedir la transición pacífica del poder tras su derrota electoral. El juicio penal en su contra comenzará el 2 de septiembre y la Fiscalía contempla la posibilidad de solicitar una pena de hasta 40 años de prisión. De confirmarse, se trataría de una de las condenas más duras impuestas a un expresidente en América Latina por delitos contra el orden democrático.
El impacto internacional tampoco se ha hecho esperar. El gobierno de Donald Trump, en un gesto que sorprendió incluso a sectores conservadores, reaccionó con medidas económicas: un arancel adicional del 50 % a las importaciones procedentes de Brasil y sanciones dirigidas a varios jueces del Supremo Tribunal Federal, acusados por Washington de actuar con parcialidad. Estas decisiones aumentan la tensión diplomática entre ambos países y reflejan la dimensión geopolítica que ha adquirido el caso.
La revelación del documento de asilo, más allá de ser un indicio de las intenciones de Bolsonaro, expone la fragilidad de su situación política y judicial. El expresidente, que llegó al poder en 2019 con un discurso de ruptura contra el establishment, se enfrenta ahora a la paradoja de buscar refugio en un país vecino gobernado por un aliado ideológico como Javier Milei, mientras en su propio país encara el riesgo real de pasar décadas en prisión.