Jean-Luc Mélenchon, líder del partido de izquierda radical La Francia Insumisa, en París
La ultraizquierda francesa pretende prohibir un libro que destapa sus relaciones con el islamismo
Revela los vínculos entre dirigentes de La Francia Insumisa y proyectos islamistas que intentan imponer nuevas normas sociales compatibles con la ley islámica
El libro lleva por título Les complices du mal, que no precisa traducción, y destapa las curiosas relaciones que mantiene La Francia Insumisa (Lfi), la principal formación francesa de extrema izquierda, con el universo islamista de aquel país.
Muchas verdades debe de contener la obra como para que el abogado de Lfi, Matthieu Davy haya conminado a la editorial Plon, a enviarle «por cualquier medio y en un plazo de 24 horas (a partir del 8 de septiembre) un ejemplar».
El presidente de Plon, el historiador Jean-Luc Barré –que ayudó al antiguo presidente Jacques Chirac a redactar los dos tomos de sus memorias– ya ha hecho saber que no piensa plegarse al intento de intimidación del partido de ultraizquierda.
La publicación del libro está prevista para la primera semana de octubre: por lo tanto, en Lfi descubrirán su contenido al mismo tiempo que el resto de los lectores que decidan comprarlo.
La información la da el semanario Le Point, que se ha hecho con un ejemplar y revela parte del contenido de la contraportada: «los vínculos entre algunos candidatos de LFI y proyectos islamistas que intentan imponer nuevas normas sociales compatibles con la sharía», es decir, la ley islámica.
El autor es el periodista de origen sirio Omar Youssef Souleimane. Según Le Point, tiene 38 años, está buscado por los servicios secretos de su país por su labor periodística en contra de la dictadura del clan Assad, llegó a Francia en 2012, donde obtuvo asilo político y, posteriormente, la nacionalidad francesa.
Omar Youssef Souleimane, precisa la publicación de centro derecha, escribe en francés, pero su lengua materna es el árabe. «Por lo tanto, está en mejor posición que la mayoría de los periodistas —y que los diputados de La Francia Insumisa— para comprender las referencias doctrinales de los islamistas. Además, con un keffieh y gafas de sol, se mezcla sin dificultad entre una multitud de militantes pro Hamás. «Esto le ha permitido infiltrarse en numerosas reuniones y manifestaciones a favor de Palestina para alimentar su investigación. Por último, es difícil acusarle de racismo e islamofobia».
El contenido es «medido y argumentado, el texto parece difícilmente impugnable ante los tribunales. Los Insumisos tienen motivos para temer su publicación. Esto es especialmente cierto en el caso de Jean-Luc Mélenchon (líder del partido), Rima Hassan (su principal referente islamista) Thomas Portes y Sébastien Delogu. «Los dos últimos podrían parecer mal informados sobre la realidad de los movimientos islamistas, lo que ya sería un problema en el caso de los diputados», señala.
Prosigue Le Point: «la investigación de Omar Youssef Souleimane pone de manifiesto el preocupante oportunismo de los dos primeros, que no pueden alegar ignorancia. No se trata de una acusación difamatoria contra el partido (algunas figuras ni siquiera se citan, como Sophia Chikirou y Éric Coquerel), sino de una investigación que recopila la larguísima lista de sus compromisos con personalidades u organizaciones directamente relacionadas con fanáticos, incluso terroristas».
No es la primera vez que desde la formación de ultraizquierda se intenta deslegitimar previamente el contenido de un libro: a finales de la primavera, ejercieron una presión agobiante, como refirió El Debate, contra los autores de La Meute (La Manada), Olivier Pérou y Charlotte Benaïch, que narraban los entresijos sobre el funcionamiento, a veces dictatorial, del partido de Mélenchon.
La consecuencia fue retirarles la acreditación para cubrir, la última semana de agosto, la universidad de verano de Lfi. Muchos medios franceses replicaron no acudiendo al evento.