Ecuador sufre una masacre carcelaria: al menos 31 presos muertos en menos de 24 horas en la prisión de Machala
Ecuador sufre una masacre carcelaria: al menos 31 presos muertos en menos de 24 horas en la prisión de Machala
La tragedia en el penal de El Oro vuelve a poner en evidencia la grave crisis penitenciaria que atraviesa el país andino, donde la violencia entre bandas y el colapso del sistema carcelario han dejado más de 600 reclusos asesinados desde 2021
Ecuador vive un nuevo episodio de horror penitenciario. Al menos 31 presos fueron encontrados sin vida la tarde del domingo en la cárcel de Machala, ubicada en la provincia de El Oro, fronteriza con Perú. Según confirmó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad (SNAI), las víctimas murieron por asfixia provocada entre los mismos reclusos, lo que derivó en muertes inmediatas por suspensión.
Estas muertes se suman a las ocurridas horas antes, durante la madrugada, cuando otros cuatro presos perdieron la vida y 33 resultaron heridos, además de un agente policial lesionado. El SNAI explicó que este primer incidente se habría originado durante una «reorganización interna» derivada del traslado de reos a una nueva cárcel de máxima seguridad. Inicialmente, el organismo había reportado cinco fallecidos, aunque más tarde rectificó la cifra oficial a cuatro.
Un patrón de violencia que no se detiene
Los sucesos en Machala no son hechos aislados. El 1 de noviembre, el sistema penitenciario ecuatoriano ya había registrado doce muertes en tres cárceles distintas: seis en la Penitenciaría del Litoral, cuatro en el Centro de Rehabilitación de Turi (Cuenca) y dos en la prisión de Esmeraldas. En el caso de Guayaquil, las autoridades señalaron que los fallecidos murieron por causas naturales, presuntamente tuberculosis, según el Ministerio del Interior. Sin embargo, en las otras dos prisiones, reportes policiales y medios locales indicaron la presencia de heridas de bala, cortes de arma blanca y golpes en los cuerpos de las víctimas.
Estos sucesos refuerzan la tendencia de un deterioro acelerado del sistema penitenciario ecuatoriano, que desde 2021 ha visto cómo más de 600 reclusos han sido asesinados en enfrentamientos entre bandas rivales. Las cárceles del país se han convertido en el principal escenario de la violencia criminal que sacude Ecuador.
Prisiones militarizadas y un país bajo «conflicto armado interno»
Ante el avance del crimen organizado y las matanzas recurrentes, el presidente Daniel Noboa declaró en 2024 un «conflicto armado interno», otorgando a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional el control de varios centros penitenciarios. Sin embargo, la intervención militar no ha logrado frenar la violencia. Algunas cárceles siguen bajo dominio de bandas criminales que operan como auténticas estructuras de poder paralelo.
Al menos 27 internos fueron encontrados sin vida la tarde del domingo en la cárcel de Machala
El panorama se ha agravado durante 2025. En los primeros seis meses del año, Ecuador registró 4.619 homicidios, lo que representa un aumento del 47 % respecto al mismo período del año anterior (3.143 asesinatos). Este repunte sitúa al país entre los más violentos de América Latina, superando a naciones tradicionalmente conflictivas como México o Colombia.
La masacre de Machala, con sus 31 muertos en menos de 24 horas, refleja la incapacidad del Estado para garantizar la seguridad incluso dentro de sus propios muros. Mientras el gobierno busca consolidar su política de mano dura, los familiares de los presos denuncian una creciente violación de derechos humanos, alegando que muchos reclusos mueren sin asistencia médica ni protección alguna.