La presidenta de Agrupación Nacional en la sede del Supremo
Le Pen tendrá que esperar a junio para conocer su condena y si podrá ser candidata en las presidenciales
Marine Le Pen conocerá en junio su condena por malversación de fondos europeos y su caso será examinado «antes de las elecciones presidenciales» de 2027 si presenta recurso ante el Tribunal Supremo. El anuncio lo hizo el fiscal general de esta Corte, Rémy Heitz.
En declaraciones a la televisión BMFTV, Heitz destacó que el juicio contra la Agrupación Nacional de Le Pen por malversación de fondos públicos en el Parlamento Europeo, por un importe de 3,3 millones de euros, «no es un juicio político, es un juicio que tiene consecuencias para la vida política».
El próximo miércoles, último día del juicio en apelación, está previsto que los abogados de Le Pen hagan su alegato. Los fiscales requirieron el martes mantener la pena de inhabilitación de 5 años dictada en primera instancia, pero sin ejecución inmediata.
Su ambición de presentarse por cuarta vez a las elecciones presidenciales de 2027 se complica, aunque podría a priori lanzarse a la carrera electoral si el Tribunal de Apelación siguiese la requisitoria fiscal, que pidió igualmente su condena a 4 años de prisión, pero solo uno de cumplimiento firme –y no dos– con brazalete electrónico, y 100.000 euros de multa.
De ser condenada a esa pena requerida, Le Pen podría presentarse a las elecciones presidenciales de la primavera de 2027 si su inhabilitación a 5 años para ocupar un cargo público no fuera acompañada de una ejecución con efecto inmediato, ya que le permitiría presentar un recurso ante el Tribunal Supremo que dejaría en suspenso la pena hasta la resolución del mismo.
«No voy a arriesgarme a arruinar las elecciones presidenciales», confió la víspera Le Pen a la prensa en un receso de la vista, dando a entender que si el tribunal sigue la requisitoria entregará inmediatamente las riendas de la carrera al Elíseo a su delfín, el presidente de la Agrupación Nacional, Jordan Bardella. Ambos figuran como favoritos en las encuestas.
Los escenarios más favorables para Marine Le Pen serían que el Tribunal de Apelación fuese más indulgente y dictara, bien una absolución –que parece improbable– o bien un periodo de inhabilitación inferior a dos años, ya que comenzaría el 31 de marzo de 2025, a partir de la pena dictada en primera instancia y tendría tiempo, por tanto, para presentarse a las Presidenciales.
Aunque otro escollo importante es que la pena de prisión dictada esté completamente exenta de cumplimiento y sin vigilancia con brazalete electrónico, según confió Le Pen a algunos medios.
Le Pen reflexionó sobre la dificultad que esto podría suponer, ya que la presentación de una asociación de recaudación de fondos para las elecciones presidenciales y el registro de su candidatura tendrían que completarse antes del fin oficial de su condena. Además, hacer campaña bajo arresto domiciliario con un dispositivo electrónico sería un obstáculo importante, señaló la acusada.
El peor de los escenarios es que el Tribunal de Apelación confirmase la pena inicial, con cinco años de inhabilitación con ejecución inmediata, ya que Le Pen no podría lanzarse a la carrera presidencial incluso si apelara al Tribunal de Casación.
«Nunca espero una sorpresa agradable al poner un pie en un tribunal», dijo el martes justo antes de escuchar la requisitoria de los fiscales, pero «como creyente» que es, cree «en los milagros».