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Robert Wilkie, copresidente del programa de Seguridad Nacional del America First Policy InstituteCortesía / Centro de Derechos Fundamentales Hungría

Entrevista con el copresidente del programa de Seguridad Nacional

Robert Wilkie, del America First Policy Institute: «El Gobierno de Sánchez se ha alineado con el islam radical»

Wilkie prestó servicio en la Reserva de la Armada de EE.UU., en el Comando Conjunto de Inteligencia y la Oficina de Inteligencia Naval

Robert Wilkie ocupó el cargo de Secretario de Asuntos de Veteranos del Gobierno de EE.UU. durante el primer mandato del presidente Donald Trump. No dudó en defender la estrecha relación que debe existir entre Europa e Israel y criticó la postura del Gobierno de Pedro Sánchez en la guerra de Gaza. Con esa posición, advirtió, ha provocado que España «pierda el rumbo» en el escenario internacional.

En entrevista con El Debate, en el marco de la III Cumbre Pro-Israel realizada en Budapest, Wilkie observó que los primeros ministros Viktor Orbán y Georgia Meloni, «son los dos confidentes más cercanos que el presidente de los Estados Unidos tiene en Europa».

–¿Por qué es tan importante una alianza entre Europa e Israel?

–Lo es para el futuro de nuestra civilización occidental que comenzó en el desierto de Judea hace 3.000 años y luego se trasladó a Atenas, Roma, España, Londres y, finalmente, al 'Coloso Americano'.

Representa todo lo que somos, desde nuestra capacidad de hablar libremente, organizarnos, liberarnos de interferencias externas, el derecho a que nos dejen en paz, a nuestro arte, nuestra literatura y toda nuestra civilización. Por eso debemos permanecer unidos.

–¿Cuál es la imagen que existe de España actualmente en EE.UU.?

–Vengo de la ciudad de Nueva Orleans, que fue la capital de la Nueva España. Si vas a nuestro barrio, nuestro casco antiguo, se parece a Barcelona, con las arquitecturas de principios del siglo XVIII. Así que nuestras leyes se basaban en las siete partitas, las siete leyes de Castilla y León.

Lo triste es que el actual presidente del Gobierno ha olvidado lo que hizo grande a España. No solo en cuanto a su fundación, sino al vínculo con la religión, de tal forma que España ha perdido su sentido y lugar en el mundo. Ha perdido todo lo que le ha dado al mundo en términos de literatura y arte, de exploración y de todas las cosas que la convirtieron en una gran civilización.

España se ha alineado con los burócratas de Bruselas. Se ha alineado por miedo al islam radical y ha perdido el rumbo. Eso es lo que pensamos en los Estados Unidos.

–¿Cómo es posible recuperar el sentido común en España?

–No cabe duda de que en España hay voces con sentido común y creo que esas voces volverán al Gobierno en breve. Eso mismo vemos que ocurre con América Latina.

El presidente Trump finalmente, después de que muchos presidentes ignoraron a nuestros vecinos más cercanos, ha hecho un cambio drástico en la política exterior estadounidense y está trabajando activamente para eliminar la influencia china de nuestro hemisferio, porque son ellos los que están profundamente involucrados en el tráfico de drogas. Están involucrados en el apoyo a los regímenes comunistas como el de Maduro.

–Pero Europa parece ir por otro camino ¿no?

–Donald Trump exige que nuestros amigos en Europa defiendan lo que significa Europa. Por eso creo que, estratégicamente para los Estados Unidos, la autopista que conectaba Berlín y París ya no es el centro de Europa.

La carretera ahora comienza probablemente en Estocolmo y Helsinki y desciende hasta Atenas con estos estados de primera línea en la frontera con Rusia. Ellos son los que defienden a la Iglesia, los valores tradicionales y se oponen a la inmigración masiva que está socavando la estabilidad misma de las naciones más poderosas de Europa occidental.

Robert Wilkie, copresidente del programa de Seguridad Nacional del America First Policy InstitutEAttila Gündüz / Centro de Derechos Fundamentales Hungría

–Por otro lado ¿Cree que todavía es posible celebrar una cumbre entre el presidente Trump y Putin en Budapest?

–Aún es posible. Le toca a Putin dar el paso. Él ha rechazado en tres ocasiones diferentes el alto el fuego ofrecido por la presidencia de los Estados Unidos. Pensó que podía salirse con la suya, pero lo único que no se hace en el escenario nacional e internacional es tratar de avergonzar a Donald Trump y Putin pagará el precio por haberlo hecho.

–De llegarse a celebrar la cumbre ¿Qué significaría para Budapest?

–Significaría que hay una nueva Europa. También significa que Orbán, como Meloni, son los dos confidentes más cercanos que el presidente de los Estados Unidos tiene en Europa.

Ya no es determinante quién está en el número 10 de Downing Street. Por lo tanto, las opiniones de Trump reflejan los cambios en Europa y los cambios en lo que respecta al apoyo europeo a los Estados Unidos.