El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jimping
Trump confirma que viajará a Pekín en abril para reunirse con Xi Jinping
El presidente de Estados Unidos y su homólogo chino mantuvieron este lunes una conversación telefónica
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, mantuvieron este lunes una conversación telefónica, según informó la agencia de noticias oficial china Xinhua. Poco después, el propio Trump confirmó que tiene previsto viajar a Pekín en abril del próximo año para reunirse con Xi, quien fue invitado a Washington para una posterior visita de Estado.
Durante la conversación, los mandatarios abordaron varios temes desde Taiwán, hasta la invasión rusa de Ucrania, pasando por las relaciones comerciales entre ambos países. El republicano ha asegurado que el vínculo entre ambos países es «extremadamente fuerte», pero evitó hacer mención al controvertido tema de la isla asiática.
Por su parte, Xi Jinping ha subrayado que «apoya todos los esfuerzos comprometidos con la paz» en Europa y ha trasladado a Trump que espera que «todas las partes continúen reduciendo sus diferencias y alcancen un acuerdo de paz justo, duradero y vinculante lo antes posible para resolver la crisis desde la raíz».
Asimismo, el jefe del régimen comunista ha destacado que las relaciones entre Pekín y Washington «se han mantenido estables y han mejorado en general», especialmente tras la reunión bilateral mantenida el pasado mes de octubre en Busán (Corea del Sur) y que «generó numerosos consensos importantes, lo que impulsó el progreso constante» de los lazos, «además de enviar una señal positiva al mundo».
«Esto demuestra una vez más que el principio de que la cooperación beneficia a ambas partes y la confrontación la perjudica es un principio de sentido común, verificado repetidamente en la práctica, y que el logro mutuo y la prosperidad común entre China y Estados Unidos es una realidad tangible», reza un comunicado del Ministerio de Exteriores chino.
En este sentido, Xi ha incidido en que ambas partes «deben mantener este impulso, adherirse a la dirección correcta, mantener una actitud de igualdad, respeto y beneficio mutuo, ampliar la cooperación, reducir la lista de problemas, esforzarse por lograr un progreso más positivo, abrir nuevos espacios para la cooperación en las relaciones (bilaterales) y beneficiar a los pueblos de ambos países y el mundo».
Por último, ha aclarado la postura china sobre Taiwán, enfatizando que su «retorno» es «un elemento importante del orden internacional de posguerra» . El régimen comunista reclama la isla como parte de su territorio y no descarta una invasión armada de Taiwán, a la que somete a una fuerte presión militar, económica y diplomática.