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Es el segundo petrolero incautado este fin de semana

Es el segundo petrolero incautado este fin de semanaAFP

Estados Unidos continúa la ofensiva e intercepta otro petrolero frente a Venezuela

Se trata de la segunda operación de este tipo en el fin de semana y la tercera en total desde el 10 de diciembre

Estados Unidos ha interceptado este domingo otro buque petrolero en aguas internacionales frente a las costas de Venezuela, en lo que supone la segunda operación de este tipo en apenas un fin de semana y la tercera incautación desde el pasado 10 de diciembre, según confirmaron dos funcionarios estadounidenses a la agencia Reuters. La interceptación se produce pocos días después de que el presidente Donald Trump anunciara un «bloqueo total y completo» a todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela.

Según diversas fuentes, el buque interceptado es el petrolero Bella-1, que se encuentra desde junio de 2024 bajo sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de Estados Unidos. El petrolero, de bandera panameña, está vinculado a la compañía Louis Marine Shipholding Enterprises, a su vez relacionada con la Guardia Revolucionaria de Irán. En su orden de sanciones, el Tesoro de Estados Unidos asegura que esta compañía ha «asistido, patrocinado o proporcionado materialmente apoyo financiero, material o tecnológico» para la fuerza iraní. El petrolero estaba efectuando una maniobra de aproximación a la costa venezolana para cargar sus depósitos, según fuentes de Bloomberg, en el momento de la intervención.

El sábado, Estados Unidos interceptó el petrolero Centuries, que según The New York Times pertenece a una empresa con sede en China y no figura en la lista de buques sancionados por Washington. La Casa Blanca, sin embargo, sostuvo que se trataba de un buque con bandera falsa integrado en la llamada «flota fantasma» utilizada para burlar las sanciones y financiar al Ejecutivo venezolano.

Desde que fuerzas estadounidenses se apoderaron la semana pasada del Skipper, un petrolero sancionado que transportaba cerca de 1,9 millones de barriles de crudo, el comercio energético de Caracas enfrenta un embargo de facto. Numerosos buques permanecen fondeados en aguas venezolanas para evitar ser interceptados, mientras otros han optado por desviar sus rutas.

Un barco iraní cargado de petróleo, amarrado en Puerto Cabello (Venezuela

Un barco iraní cargado de petróleo, amarrado en Puerto Cabello (VenezuelaEFE

Venezuela lleva años recurriendo, al igual que Rusia e Irán, a una red de barcos envejecidos y con identidades opacas –la llamada flota fantasma– para mantener sus exportaciones pese a las sanciones estadounidenses. Aun así, pese a las amenazas de Trump, algunos petroleros han seguido zarpando en los últimos días, en ciertos casos escoltados por embarcaciones militares.

El régimen de Nicolás Maduro ha asegurado esta semana que mantendrá sus compromisos de exportar alrededor de 700.000 barriles diarios a China, su principal comprador. Sin embargo, según Reuters, las exportaciones de crudo venezolano han caído con fuerza desde la incautación del Skipper.

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