El presidente de EE.UU. Donald Trump durante un discurso ante militares de la Marina
Trump abortó un bombardeo contra Irán el miércoles porque no había garantías del colapso del régimen
El presidente habría sido advertido de que un bombardeo con las capacidades disponibles no derrocaría al régimen de Irán y por el contrario conduciría a un conflicto prolongado
El presidente Donald Trump anunció el martes que había cancelado todas las reuniones con los líderes de Irán y que la ayuda estaba en camino, pero tres días después el mandatario indicó que no habría ataques inminentes. ¿Qué pasó? fuentes consultadas por medios estadounidenses aseguran que un ataque fue abortado.
Los militares estadounidenses estaban preparados para un bombardeo el miércoles, pero se le habría advertido al presidente Trump que un ataque con las capacidades disponibles no derrocarían al régimen de Irán y por el contrario conduciría a un conflicto prolongado en Medio Oriente según detalla The Wall Street Journal.
Consultado por la prensa el viernes si la ayuda estadounidense para los manifestantes seguía en camino, tal como se prometió, Trump dijo que él solo decidió no emitir una orden de ataque : «Nadie me convenció. Me convencí a mí mismo», dijo el mandatario. «No ahorcaron a nadie. Cancelaron los ahorcamientos. Eso tuvo un gran impacto».
Atacar las instalaciones nucleares de Irán en una operación sorpresa, como lo hizo EE.UU. en junio pasado, fue una misión mucho menos desafiante que usar la fuerza para obligar a un régimen autoritario en Teherán a ceder ante las demandas de su población o incluso a abandonar el poder.
Según The Wall Street Journal, Trump fue advertido de las «desalentadoras perspectivas» de un cambio de régimen en Irán, incluso después de haber afirmado con contundencia que Estados Unidos apoyaría lo que algunos calificaron de una «nueva revolución iraní».
De acuerdo con el medio estadounidense, se le informó al presidente Trump que el Ejército estadounidense necesitaría más potencia de fuego en Medio Oriente para lanzar un ataque de gran alcance y al mismo tiempo proteger a las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región.
Funcionarios estadounidenses y sus socios de Oriente Medio, como los países del Golfo, habrían informado a la Casa Blanca que era improbable que el régimen cayera tras una campaña masiva de bombardeos, ya que podría desencadenar un conflicto más amplio sin necesariamente detener la represión del régimen.
Funcionarios iraníes llamaron en los últimos días a los gobiernos de Turquía, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Omán para advertirles que, si eran atacados, Irán atacaría las bases estadounidenses en la región, según un diplomático familiarizado con las conversaciones.
Consultada por The Wall Street Journal, Suzanne Maloney, experta en Irán y vicepresidenta de política exterior del centro de estudios Brookings Institution en Washington, advirtió que el frustrado ataque «puso en riesgo la credibilidad estadounidense».
Por su parte el influyente senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, declaró a la prensa el jueves que la magnitud de la operación contra Irán aún está en duda. «¿Debería ser mayor o menor? Yo opino que mayor. El tiempo lo dirá», pero agregó que espera que «los días del régimen estén contados».
Estados Unidos podría necesitar de cinco a siete días para preparar una ofensiva completa en Irán
Sin embargo, la Casa Blanca insiste en que Trump aún no ha tomado una decisión final sobre atacar a Irán. Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, declaró el viernes que nadie sabe qué decidirá Trump en última instancia, excepto el presidente: «Mantiene abiertas sus opciones y tomará decisiones en el mejor interés de Estados Unidos y del mundo».
Funcionarios estadounidenses y de Oriente Medio afirmaron a medios estadounidenses que Trump podría estar ganando tiempo mientras sus recursos militares se desplazan hacia Oriente Medio. Un funcionario qatarí indicó que Estados Unidos podría necesitar de cinco a siete días para preparar una ofensiva completa en Irán.