Vaias tomas del incendio en la estación de esquí de Suiza
Meloni protesta por la liberación del dueño del bar de la estación de esquí de Suiza incendiado en Nochevieja
El Gobierno de Italia llamará a consultas a su embajador en Suiza en señal de protesta por la excarcelación del dueño del bar incendiado en Nochevieja en la localidad de Crans Montana, donde murieron 40 personas, entre ellas seis italianos.
El Ejecutivo ha anunciado este sábado en un comunicado que la primera ministra, Giorgia Meloni, convocará en Roma a su embajador en Suiza, Gian Lorenzo Cornado, para decidir las medidas que tomar.
«La presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni, y el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, han dispuesto la llamada a Roma del embajador Cornado para definir acciones adicionales a emprender», se lee en la nota publicada este sábado.
La decisión de la justicia del cantón suizo de Valais de levantar la prisión preventiva a Jacques Moretti, propietario del bar 'Le Constellation' de Crans Montana incendiado la pasada Nochevieja había sido tildada de «ultraje» por Meloni en la tarde del viernes. Pero un día después Roma ha tomado las primeras medidas de carácter diplomático.
En primer lugar, Meloni ha ordenado al embajador «contactar inmediatamente» a la fiscal general de Valais, Béatrice Pilloud, para transmitirla la «fuerte indignación del Gobierno de Italia ante la decisión» de excarcelar a Moretti.
Una decisión, la de sacarle de la cárcel bajo fianza, tomada pese a «la extrema gravedad del delito del que es sospechoso, la fuerte responsabilidad que pesa sobre él, el persistente peligro de fuga y el evidente riesgo de manipulación de pruebas», según la nota.
«La decisión representa una grave ofensa y una nueva herida a las familias de las víctimas de la tragedia de Crans Montana y de todos los que todavía siguen hospitalizados», reprocha el Ejecutivo. Por eso, Meloni y Tajani han dispuesto la convocatoria a Roma del embajador.
La excarcelación de Moretti, copropietario del bar junto a su esposa Jessica Moretti, ha ido acompañada por la prohibición de abandonar territorio helvético y presentarse cada día en comisaría.