Una ceremonia de traspaso del mando en la base aérea de Incirlik, en Adana (sur de Turquía), en 2015
Turquía El misil balístico iraní interceptado por la OTAN se dirigía a la zona de una base militar con soldados españoles
La guerra en Irán llegó este miércoles hasta territorio de la Alianza Atlántica. A mediodía, el Ministerio de Defensa de Turquía confirmó que los sistemas de defensa aérea de la OTAN habían interceptado un misil balístico sobre el Mediterráneo disparado desde la República Islámica, sin llegar a aclarar el destino final de ese proyectil. Horas más tarde, The Wall Street Journal (WSJ) aseguraba, citando a un funcionario estadounidense y a otro regional, que el proyectil iba dirigido a la base aérea de la Alianza en Incirlik, donde se encuentran desplegados soldados españoles.
El Ministerio de Defensa, preguntado por El Debate, no ha confirmado ni desmentido la información. La cartera liderada por Margarita Robles ha remitido a este periódico la intervención de la ministra este jueves en la Cadena SER, donde niega que fuese la batería de misiles de defensa antiaérea españoles Patriot la que interceptara ese misil, aunque reconoce que «dio la información suficiente» para que fuese derribado. Estas declaraciones coinciden con lo publicado en el periódico estadounidense, que señala que fue un destructor de la Armada de Estados Unidos en el Mediterráneo oriental el que acabó con la amenaza.
«Un misil balístico disparado desde Irán, que se dirigía al espacio aéreo turco tras atravesar Irak y Siria, fue neutralizado mediante defensas antiaéreas y antimisiles de la OTAN estacionadas en el Mediterráneo oriental», informaron, por su parte, las autoridades turcas a través de un comunicado castrense. El Ministerio de Defensa de Turquía confirmó que algunos restos del proyectil se precipitaron en el municipio de Dörtyol, en la provincia mediterránea de Hatay. La OTAN condenó enérgicamente el ataque y este jueves ha insistido en que el misil tenía por objetivo Turquía, a pesar de que Irán niega las acusaciones.
Un fragmento de munición el distrito de Dortyol, Hatay
El portavoz de la Alianza Atlántica, el coronel Martin O'Donnell, fue categórico al asegurar que no tienen dudas de que el destino era una base militar en el país euroasiático. «Me abstendré de revelar cualquier información adicional que pueda afectar a la seguridad o la protección de nuestras fuerzas», señaló. Un experto militar consultado por este periódico explica que existe una alta probabilidad de que el misil iraní estuviera dirigido hacia la instalación militar de Incirlik, pero es imposible afirmarlo de manera rotunda. El proyectil fue interceptado en su punto más álgido, por lo que su rango de trayectoria en ese momento es bastante amplio.
El experto recurre a un símil para poder explicarse mejor: «Es como cuando lanzas un penalti; en el último momento el balón puede hacer una parábola y entrar por el lado contrario». Aun así, señala que, dentro de ese rango de acción, se encontraba el perímetro de la base aérea de la OTAN de Incirlik. En estas instalaciones hay actualmente unos 140 militares españoles como parte de la operación Persistent Effort de la Alianza. El primer contingente llegó a Turquía en diciembre de 2014, cuando relevó a la unidad holandesa.
A pesar de que en un primer momento Ankara condenó la agresión y advirtió de que se reservaba el «derecho a responder a cualquier actitud hostil», en las últimas horas ha tratado de minimizar el incidente diciendo que, en realidad, el proyectil se dirigía a una base militar en Chipre. Al igual que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha enarbolado la bandera del «no a la guerra» a imitación de su maestro José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, ha criticado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Erdogan, incluso, envió sus condolencias al régimen iraní tras la muerte del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jamenei, en un ataque conjunto estadounidense-israelí el pasado sábado. Con todo, esta postura de oposición a la operación militar ordenada por Donald Trump y Benjamin Netanyahu no ha evitado que Turquía, país miembro además de la OTAN, quede fuera de las represalias de Irán.