El equipo negociador de Irán en Pakistán
Las conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra entran en su «fase técnica»
Tras una breve pausa, las delegaciones se han vuelto a reunir en una cena de trabajo en paralelo a los encuentros técnicos
Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán que se están celebrando este sábado en Islamabad, la capital de Pakistán, han entrado en su «fase técnica» tras un histórico encuentro de alto nivel protagonizado por los jefes de las respectivas delegaciones, el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalifab.
«Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos en Islamabad entraron en la fase de expertos con la incorporación de comités económicos, militares, jurídicos y nucleares para ultimar detalles técnicos», ha anunciado el régimen iraní en un comunicado publicado en redes sociales sobre el encuentro que está teniendo lugar desde esta mañana en el Hotel Serena de la capital paquistaní.
Este contacto directo es el de más alto nivel entre ambas potencias desde la Revolución Islámica de 1979, y se produce tras una mañana en la que las dos delegaciones se han reunido por separado con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.
Según Irán, habría transmitido a Pakistán sus condiciones, como el control del estrecho de Ormuz, la liberación de los activos iraníes bloqueados y un alto el fuego que se aplicaría en toda la región, incluido el Líbano, según la radiotelevisión estatal iraní.
Por otro lado, medios iraníes informaron de que Estados Unidos había accedido a desbloquear parte de los activos congelados de la República Islámica como un gesto de buena voluntad para avanzar en las negociaciones de paz, un extremo que ha sido negado desde Washington.
Tras una primera sesión de casi dos horas, el diálogo ha pasado de los aspectos generales a la discusión de detalles técnicos coordinados por expertos de ambas partes, ha confirmado también la agencia iraní Tasnim.
Aunque la cumbre estaba programada para una sola jornada, fuentes diplomáticas no descartan que las conversaciones se prolonguen hasta el domingo para cerrar los flecos técnicos del acuerdo.
Además de J.D. Vance, la delegación estadounidense la completan el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff; Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump; el asesor adjunto de Seguridad Nacional, Andrew Baker; y el asesor vicepresidencial para Asuntos Asiáticos, Michael Vance. La desconfianza, sin embargo, es el sentimiento que impera en estas negociaciones.
«Tenemos buenas intenciones, pero no confiamos», declaró Qalibaf, citado por la televisión iraní al llegar a la capital de Pakistán. «Nuestra experiencia en negociar con los estadounidenses siempre ha enfrentado fracasos y promesas incumplidas», afirmó. Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, dijo a su homólogo alemán en una llamada que «Irán entrar en las negociaciones con total desconfianza», informó Tasnim.
También se mostró reticente Vance antes de partir de Washington. «Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano abierta», afirmó. «Si van a intentar jugárnosla, entonces verán que el equipo negociador no es tan receptivo», agregó Vance.
Para propiciar el diálogo, Pakistán ha formado un equipo de expertos para abordar el tráfico marítimo o la energía nuclear, entre otros temas, informa la agencia de noticias France-Presse, citando a una fuente diplomática. El primer ministro de Pakistán confesó que las partes están en una fase de todo o nada, lo que complica «establecer una tregua duradera».
Sin embargo, y contra todo pronóstico, los contactos avanzan. Tras un breve descanso a media tarde, las delegaciones se han vuelto a reunir en una cena de trabajo en paralelo a los encuentros técnicos, aunque de momento se sigue sin saber si continuarán este domingo dada la cantidad de puntos a tratar en las discusiones.
El más importante de todos ahora mismo es la situación en el estrecho de Ormuz, bajo control de Irán y escenario este mismo sábado de un incidente todavía no aclarado del todo después de que el régimen iraní anunciara que había obligado a dar media vuelta a un destructor estadounidense que se acercaba a la zona.
Fuentes estadounidenses han confirmado al portal Axios que el destructor en cuestión se limitó a realizar una operación de libre navegación desde el puerto emiratí de Fujaira antes de regresar a su posición original y han desmentido que fuera objeto de amenazas por parte del Ejército iraní. Mientras que The Wall Street Journal ha asegurado que dos destructores equipados con misiles guiados de la Armada de Estados Unidos atravesaron el estrecho sin que se registraran incidentes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaba al mismo tiempo los preparativos para iniciar una operación para despejar el estrecho de minas iraníes. No ha hecho más declaraciones a este respecto desde que se dio a conocer el incidente con el destructor. Su último mensaje se ha limitado a insistir en que «el estrecho pronto quedará abierto».
El último mensaje oficial ha sido una declaración de ánimo por parte del presidente de Irán, Masoud Pezeshkian. «La alta delegación iraní presente en Pakistán es con todo su ser guardiana de los intereses de Irán y, en este mismo sentido, negociará con valentía», ha manifestado.
«En cualquier caso, nuestro servicio al pueblo no se detiene ni un instante y, sea cual sea el resultado de las negociaciones, el gobierno está al lado del pueblo», ha añadido.