A Perú le faltan papeletas electorales: miles de peruanos no pudieron votar y lo harán hoy
Más de 52.900 peruanos se quedaron a las puertas de sus colegios electorales el domingo por ausencia de material electoral
Cola descomunal de ciudadanos este lunes que no pudieron votar
En plena crisis o recta final del Gobierno de Alberto Fujimori, José Portillo, responsable de la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales) descartaba un pucherazo «porque papelito manda», celebraba mientras agitaba con la mano una papeleta.
La expresión «papelito manda», se convirtió ese año 2000 en un mantra humorístico entre los enviados especiales y periodistas locales. La ONPE fue la herramienta recurrente del fujimorismo para cuadrar los números electorales cuando la trayectoria de «el chino», como se presentaba –y cantaba– en los mítines el presidente que falsificó su partida de nacimiento (era japonés), comenzó a descender a los infiernos.
Al padre de Keiko no le bastó el apoyo de la ONPE. Fue incapaz de terminar su último mandato y prefirió presentar su dimisión desde Japón, por fax, antes que volver a Lima donde los casos de corrupción y de tráfico de armas con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), le estaban acorralando.
Aquella ONPE se supone que era diferente al organismo que se ocupó de las elecciones del pasado domingo en Perú, pero el ridículo de esta ha sido infinitamente mayor. Miles de peruanos no pudieron votar porque nunca llegaron los furgones con las papeletas a sus colegios electorales. En concreto, más de 52.900 se quedaron, por ausencia de material electoral, en la calle.
El escenario era conocido por la ONPE antes de que abrieran las urnas en Perú. La empresa contratada para el traslado de las papeletas, Servicios Generales Galaga, –con 13 empleados– no disponía de vehículos suficientes para distribuir el material en todas partes. Días antes de la votación buscaba desesperadamente socios para cumplir con el trabajo que se le había adjudicaba y que materialmente no podía hacer. No lo logró.
El insólito escenario llevó a Rafael Aliaga, previsible finalista con Keiko Fujimori –según el recuento parcial– a exigir la detención de Piero Corvetto, actual responsable del organismo y denunciar fraude. El Jurado Nacional Electoral intervino y ordenó que los colegios afectados permitieran votar este lunes, además de suspender las sanciones y multas a aquellos que, al ser un día laborable, no cumplan con el imperativo constitucional de ejercer el derecho/obligación a sufragar.
La situación resulta surrealista ya que se conoce prácticamente el resultado de la mitad del escrutinio y los sondeos a pie de urna y el recuento rápido anticipan que Keiko Fujimori (16,8 %) y Rafael López Aliaga (12,9 %) tendrán que enfrentarse en una segunda vuelta el 7 de junio. La diferencia entre este último y su inmediato seguidor, el centrista Jorge Nieto (11,4 5) es de décimas y conocer estos guarismo puede modificar la intención de voto de esos miles de peruanos.
Perú, lamentablemente, vuelve a ser noticia y esta, no es buena.