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Wang Yi, ministro de Asuntos Exteriores de China en la Conferencia de Seguridad de Munich

Wang Yi, ministro de Asuntos Exteriores de China en la Conferencia de Seguridad de MunichAFP

China también quiere otra ONU, una donde «no prevalezca la ley de la selva»

El régimen de Xi Jinping muestra su preocupación por la guerra del golfo Pérsico, calla sobre la invasión de Rusia a Ucrania y se prepara para la sucesión de Guterres en la secretaría general de Naciones Unidos

China es miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, lo que significa que tiene derecho a veto en todas las decisiones. Como uno más de los cinco grandes (Estados Unidos, Rusia, Francia y Reino Unido) que goza de ese privilegio y como potencia en franca competencia con EE. UU. el gigante asiático está atento al reemplazo de Antonio Guterres al frente de la secretaría general.

Todas las quinielas apuntan a que será un hispanomericano quien sustituya al portugués. Entre estos, destaca el argentino Rafael Grossi, la chilena Michel Bachellet (el Gobierno de Kast le retiró su apoyo) y la costarricense Rebeca Gryspan.

Con demandas de cambios profundos en la principal organización del mundo, el canciller chino, Wang Yi, defendió este miércoles el fortalecimiento de la ONU y del multilateralismo en un contexto en el que el mundo atraviesa una creciente inestabilidad, para «no permitir que prevalezca la ley de la selva».

Wang expresó esa postura durante una reunión en Pekín con la presidenta del 80º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, la alemana Annalena Baerbock, según un comunicado publicado por la Cancillería china, del que se hace eco Efe.

Frente a un panorama internacional con focos de tensión que se agravan y países que adoptan un enfoque basado en la fuerza, «es necesario mantener el camino correcto de la unidad y la cooperación, y no permitir que prevalezca la ley de la selva», recalcó Wang, de acuerdo con el comunicado.

El diplomático aseguró que la organización y el multilateralismo enfrentan «serios desafíos» y que no se debe permitir el hegemonismo, las prácticas de intimidación y la imposición de la voluntad del más fuerte. En cambio, mostró su apoyo a un sistema basado en la equidad y la justicia.

Wang describió la Asamblea General de ONU como la principal plataforma para la práctica del multilateralismo, y afirmó que China continuará defendiendo este sistema internacional, promoviendo el desarrollo común de todos los países y fortaleciendo la gobernanza global.

Por su parte, Baerbock agradeció al país asiático su apoyo a las Naciones Unidas y destacó su «papel fundamental» como miembro fundador y permanente del Consejo de Seguridad en la protección del derecho internacional, según el comunicado de la Cancillería china.

«Ante la creciente presión sobre el multilateralismo y los ataques directos a la Carta de la ONU, los países deben unirse más que nunca para apoyar a la organización», señaló.

Desde el comienzo del conflicto en Oriente Medio, China ha llamado a lograr una solución dialogada del conflicto, apoyando todas las iniciativas que contribuyan a reducir las tensiones, así como defendiendo que el Consejo de Seguridad de la ONU debe contribuir a rebajar las tensiones y no «respaldar actos de guerra ilegales».

El país asiático ha condenado reiteradamente los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, pero también ha subrayado la necesidad de «respetar la soberanía» de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos lazos políticos, comerciales y energéticos y que han sido objetivo de represalias iraníes.

Sobre la invasión de Rusia a Ucrania, China se mantiene discretamente en un segundo plano. Esta actitud ha servido en bandeja lso reproches sobre su connivencia con Vladimir Putin en su conquista del país vecino que antes formaba parte de la URSS.

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