Trump visita el Alligator Alcatraz
Florida estudia cerrar la megacárcel migratoria impulsada por Trump en los Everglades por su elevado coste
El centro Alligator Alcatraz, inaugurado hace menos de un año, consume un millón de dólares diarios y acumula críticas por las condiciones de los detenidos y su impacto ambiental
El Gobierno del estado de Florida planea clausurar el centro de detención de inmigrantes conocido como Alligator Alcatraz, una de las instalaciones estrella de la política migratoria impulsada por Donald Trump, debido al enorme coste económico que supone mantenerlo operativo apenas unos meses después de su apertura.
Según informó este martes The New York Times citando a funcionarios federales y fuentes conocedoras del proyecto, el traslado de los inmigrantes detenidos comenzará el próximo mes de junio y el desmantelamiento de la instalación se llevará a cabo en las semanas posteriores.
La prisión fue inaugurada el pasado mes de julio por el presidente Donald Trump en pleno ecosistema de los Everglades, al sur de Florida, con el objetivo de reforzar la política de detención masiva de inmigrantes ilegales. Sin embargo, desde entonces se ha convertido en un quebradero de cabeza para las autoridades estatales por su elevadísimo coste operativo y las múltiples polémicas judiciales que la rodean.
Florida había solicitado al Gobierno federal el reembolso de 608 millones de dólares destinados al funcionamiento del complejo, pero hasta el momento no ha recibido compensación alguna. Mantener el centro operativo supone un gasto aproximado de un millón de dólares diarios, según el rotativo neoyorquino.
La instalación, diseñada para albergar hasta 5.000 detenidos simultáneamente, acoge actualmente a cerca de 1.400 inmigrantes, de acuerdo con datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Desde su construcción, Alligator Alcatraz ha sido objeto de numerosas demandas y litigios por parte de organizaciones ecologistas y grupos defensores de los derechos de los inmigrantes, que denuncian tanto el impacto medioambiental sobre los Everglades como las presuntas condiciones de insalubridad dentro del recinto.
El gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, aseguró este lunes que el Ejecutivo federal no le había comunicado oficialmente ningún plan de cierre, aunque admitió que el complejo terminaría clausurándose si dejaba de recibir nuevos detenidos.
Pese al posible cierre de esta instalación, Florida mantendrá activa otra infraestructura similar abierta meses después en el norte del estado bajo el nombre de Deportation Depot, que, según confirmó DeSantis, seguirá recibiendo inmigrantes detenidos.