Chile y sus vecinos
Sudamérica se va alejando poco a poco del progresismo que tanto daño le ha hecho a sus ciudadanos. Llega la hora de la acción que reemplaza a los discursos trasnochados
Encuentro de ministros de Exteriores en Santiago de Chile
En Santiago de Chile, se ha llevado a cabo una inédita reunión de ministros de Exteriores. El objetivo ha sido coordinar acciones contra el crimen organizado y, además, evaluar efectos de la crisis venezolana. Actuando de anfitrión, el canciller chileno, Francisco Pérez, se reunieron Gabriela Sommerfeld, de Ecuador, Pablo Quirno, de Argentina, Carlos Pareja, de Perú, y Fernando Aramayo, de Bolivia. Nunca antes Chile había tenido relaciones tan fluidas con sus vecinos inmediatos Argentina, Perú y Bolivia.
Los nefastos efectos de la dictadura venezolana, donde ocho millones de ciudadanos han dejado ese país, ha impactado terriblemente en la seguridad y el desarrollo de los países hacia los cuales escaparon. En el caso de Chile, se estima que hay casi un millón de venezolanos, quienes en un porcentaje mayoritario llegaron como ilegales atravesando Colombia, Ecuador y Perú. El aumento de los crímenes y el narcotráfico son consecuencia de una política permisiva de inmigración de los gobiernos anteriores, especialmente bajo Michelle Bachelet y Gabriel Boric.
En esta cita no participa Colombia, cuyo presidente Gustavo Petro se ha inclinado por formar parte de los «gobiernos progresistas» de extrema izquierda. En los próximos días hay elecciones en Perú y Colombia, lo que podría desdibujar el escenario político regional. Lo que es destacable es la velocidad con que el presidente chileno José Antonio Kast, en menos de 90 días, ha logrado recomponer relaciones clave con sus vecinos y con Estados Unidos. El flamante canciller chileno Francisco Pérez, antes ejecutivo importante del Grupo Luksic, y graduado en la Universidad de Chicago, le imprime a su Ministerio un ritmo más acelerado que la anterior política exterior chilena que estuvo muy preocupada del género y del clima.
Chile ha apostado por el desarrollo, por la eficiencia y por la seguridad interna. En el caso de la relación con Argentina, José Antonio Kast se ha reunido con Javier Milei y han planteado que sus problemas y objetivos son comunes y que se debe avanzar en acuerdos en energía, minería y control fronterizo. En el caso de Perú, visitar Lima es constatar la irrupción impresionante de empresas chilenas en el comercio. En agroindustria, decenas de empresarios vinculados a la fruta han invertido en Perú, aprovechando su clima y costos laborales menores.
En el caso de Bolivia, el nuevo Gobierno de centro derecha intenta sobreponerse a la insurrección interna generada por Evo Morales y sus pandillas, que no dejan trabajar al Gobierno actual. En resumen, buenas noticias para Chile y sus vecinos. Malas noticias para los delincuentes y asesinos quienes verán más coordinación de las policías y controles tendientes a recuperar la paz amenazada desde Venezuela. Chile empieza a recuperar imagen y liderazgo regional, tras dejar atrás el Gobierno del joven Boric, admirador del marxista Salvador Allende y también socio intelectual de Pablo Iglesias y su pandilla. Sudamérica se va alejando poco a poco del progresismo que tanto daño le ha hecho a sus ciudadanos. Llega la hora de la acción que reemplaza a los discursos trasnochados.