Una columna de humo se levanta en el sur de Líbano tras un bombardeo israelí
Israel y el Líbano pactan en Washington un alto el fuego condicionado al desarme operativo de Hezbolá en el sur del país
Pese a las dificultades, ambas delegaciones aseguraron que las medidas acordadas esta semana pueden servir de base para avanzar hacia un acuerdo más amplio de paz y seguridad
Israel y el Líbano dieron este miércoles un nuevo paso en sus contactos para alcanzar una estabilidad duradera en la frontera común al acordar, con la mediación de Estados Unidos, la implementación de un alto el fuego condicionado al cese total de las acciones armadas de Hezbolá contra territorio israelí y a la retirada de sus operativos del sur del país árabe.
El acuerdo fue alcanzado durante la cuarta ronda de negociaciones celebrada este año en la sede del Departamento de Estado en Washington, donde las delegaciones de ambos países diseñaron además un plan para crear «zonas piloto» bajo control exclusivo del Ejército libanés y libres de la presencia de actores armados no estatales.
Según la declaración conjunta difundida tras el encuentro, el alto el fuego estará supeditado a que la milicia chií detenga completamente sus ataques y evacúe a todos sus efectivos de la franja comprendida entre el río Litani y la frontera con Israel.
Las partes acordaron igualmente avanzar de forma acelerada en la creación de áreas de seguridad administradas únicamente por las Fuerzas Armadas libanesas. La iniciativa pretende excluir de esos territorios a Hezbolá, grupo que se opone a las negociaciones y cuya actividad militar ha sido uno de los principales focos de tensión en la zona.
Las conversaciones estuvieron encabezadas por los embajadores de Israel y del Líbano en Estados Unidos, Yechiel Leiter y Nada Hamadeh, y se desarrollaron durante dos jornadas consecutivas en la capital estadounidense.
Los contactos entre ambos países constituyen uno de los procesos diplomáticos más relevantes de los últimos años entre dos Estados vecinos que carecen de relaciones diplomáticas. La primera ronda, celebrada el pasado 14 de abril, supuso además el encuentro de más alto nivel entre Israel y el Líbano desde 1993.
Las negociaciones han permitido hasta ahora aprobar y ampliar progresivamente distintos mecanismos de alto el fuego. Sin embargo, el proceso se ha visto afectado por el recrudecimiento de la ofensiva israelí en territorio libanés, que Israel justifica como respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá.
Pese a las dificultades, ambas delegaciones aseguraron que las medidas acordadas esta semana pueden servir de base para avanzar hacia un acuerdo más amplio de paz y seguridad. Con ese objetivo, Israel y el Líbano volverán a reunirse en Washington el próximo 22 de junio para continuar las conversaciones y explorar la posibilidad de alcanzar un pacto integral.