Trump reivindica los aranceles como herramienta diplomática y asegura que gracias a ellos «detuvo ocho guerras»
Trump reivindica los aranceles como herramienta diplomática y asegura que gracias a ellos «detuvo ocho guerras»
El presidente de Estados Unidos defiende también su estrategia frente a Irán, la competencia tecnológica con China y rechaza las críticas por los beneficios obtenidos por sus negocios durante su mandato
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que los aranceles aplicados desde su regreso a la Casa Blanca no responden únicamente a objetivos comerciales, sino que constituyen también «una herramienta de presión diplomática» que, según afirmó, le ha permitido «detener ocho guerras».
En una entrevista concedida a la cadena CNBC, el mandatario sostuvo que llegó a amenazar con imponer gravámenes de hasta el 200 % a varios países como mecanismo de disuasión en momentos de tensión internacional, aunque no precisó cuáles fueron esos episodios.
«Detuve ocho guerras gracias a los aranceles», afirmó Trump, quien añadió que esa estrategia «ha sido reconocida por distintos actores internacionales». «Creo que es algo muy estadounidense», sostuvo al defender el empleo de la política comercial como instrumento de presión exterior.
Las declaraciones llegan después de que el pasado 12 de junio un tribunal federal de apelaciones permitiera provisionalmente que la Administración continúe aplicando el arancel global del 10 % impuesto por Trump en febrero, pese a que el Tribunal Supremo había invalidado gran parte de su anterior esquema arancelario.
La resolución supone una victoria temporal para el Ejecutivo, al autorizar el mantenimiento de esos gravámenes mientras continúa la batalla judicial sobre su legalidad. Las tasas fueron impuestas al amparo de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 y, en principio, expiran a finales de julio si el Congreso no decide prorrogarlas.
Irán, China y la carrera tecnológica
Durante la entrevista, Trump también defendió la política de su Administración respecto a Irán y justificó la operación estadounidense para bloquear el estrecho de Ormuz.
«Era un muro de acero», afirmó el presidente, quien insistió en que la actuación de Estados Unidos no constituye «una guerra como tal», sino un proceso de «desnuclearización de Irán». «No se puede permitir que tengan un arma nuclear», reiteró.
En el terreno económico e industrial, el mandatario defendió la expansión de la producción de semiconductores en Estados Unidos, convencido de que el país alcanzará «una posición dominante» en un sector que calificó de estratégico para la seguridad nacional.
Trump vinculó además tanto la política comercial como el desarrollo de la inteligencia artificial a la competencia geopolítica con China. «Si no lo hacemos nosotros, lo hará China», afirmó, antes de asegurar que Estados Unidos se encuentra «muy por delante» de su principal rival. «Estamos liderando sustancialmente en IA sobre China y sobre cualquier otro país», sostuvo.
Defiende los beneficios de sus negocios
En otro momento de la entrevista, Trump respondió a las críticas surgidas tras conocerse que declaró ingresos superiores a los mil millones de dólares vinculados a proyectos de criptomonedas durante el último año, según el informe financiero anual presentado ante la Oficina de Ética Gubernamental.
El presidente sostuvo que no participa en la gestión de sus empresas y atribuyó toda la actividad empresarial a sus hijos y a personas designadas legalmente para ello.
«No hago nada relacionado con mis negocios. Mis hijos los dirigen. Tengo mucho dinero. He ganado una cantidad enorme de dinero. Dejo que otras personas lo inviertan; ni siquiera sé quiénes son», declaró.
Las cifras conocidas esta semana reflejan el creciente peso de las inversiones en criptomonedas dentro del patrimonio del mandatario, frente a la tradicional relevancia del sector inmobiliario y de las licencias comerciales en su fortuna.
Trump aseguró además que sus hijos procuran mantenerse al margen de cualquier actuación que pueda suscitar dudas sobre un posible conflicto de intereses con la Administración. «En cierto modo, me siento mal por mis hijos», afirmó, antes de explicar que les ha pedido que eviten, en la medida de lo posible, cualquier situación que pueda generar controversia. «Pero ellos también tienen su propia vida», concluyó.