La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, en Panamá
Venezuela, a un paso de la convocatoria de elecciones con María Corina Machado todavía fuera del país
El nuevo Ejecutivo de la presidenta interina Delcy Rodríguez, tutelado por Estados Unidos tras la detención del dictador Nicolás Maduro en enero, y un grupo de opositores –entre los que no se encuentra María Corina Machacado– han anunciado que iniciarán en agosto un plan de trabajo para el «fortalecimiento de la democracia» en Venezuela.
El país sudamericano avanza así en el plan de tres fases planteado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marcos Rubio, con el escenario final de la convocatoria de elecciones. Apenas días antes de los devastadores terremotos del 24 de junio, la opositora Dinorah Figuera viajó a Caracas con el respaldo de Washington para impulsar una agenda de transición democrática tras la caída del líder chavista Maduro en una operación militar estadounidense.
Figuera se reunió con el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez –hermano de la actual presidenta–, y después con dirigentes opositores en una visita relámpago, antes de volar a Estados Unidos para mantener otros encuentros.
«A los efectos del fortalecimiento de la democracia, anunciamos el inicio de una hoja de trabajo conjunta con exmiembros de la Asamblea Nacional del 2015-2020 a partir del próximo primero de agosto», escribió Rodríguez, hermano de la presidenta, en un comunicado difundido por la plataforma Telegram.
«Solo en unión podremos avanzar en la reconstrucción y en el mantenimiento de la paz», agregó el jefe parlamentario. El comunicado también fue publicado en la cuenta oficial en X de la Asamblea Nacional de Venezuela y compartido por el propio Rubio.
Figuera escribió en esa misma red social que asume «el compromiso y la voluntad política de impulsar una hoja de ruta técnica y política bilateral (...) que permita abordar los temas fundamentales para consolidar el camino hacia la recuperación de la democracia en Venezuela».
Figuera encabeza una comisión parlamentaria simbólica en representación del Parlamento del período 2015-2020, que estaba controlada por la oposición, a la que Washington reconoce como legítima.