El líder del Reform UK, Nigel Farage
Nigel Farage, en el ojo del huracán por recibir financiación de un criminal convicto, según 'The Times'
El líder del Reform UK, Nigel Farage, está en el ojo del huracán por su supuesta financiación irregular. Este domingo, The Sunday Times ha publicado que el político británico recibió grandes sumas de dinero de George Swinfen Cottrell, también conocido como 'Posh George' –un criminal convicto– en forma de regalos y pagos no declarados que le habrían allanado su camino hacia Westminster.
La investigación del diario británico apunta que Farage ha infringido así las normas parlamentarias al no declarar que Cottrell financió su campaña el año previo a su elección. Así, asegura The Times, el líder de Reform recibió beneficios «en especie» que abarcaban desde su oficina administrativa hasta su seguridad privada, personal, transporte y alojamiento.
El criminal convicto, de 32 años, quien admitió un cargo de fraude electrónico en Estados Unidos –donde cumplió ocho meses de prisión– en 2017, es un antiguo aliado de Farage. Colaboró como voluntario con el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) durante la campaña previa al referéndum del Brexit.
A pesar de su pasado, Farage ha seguido contando con Cottrell, que aunque oficialmente no forma parte de su formación, sí actúa como asesor. El joven, de hecho, contrató y pagó a tres empleados para transformar la presencia de Farage en las redes sociales, creando contenidos sobre inmigración, legislación en materia de derechos humanos y corrección política, y que promocionaban a Reform UK.
Paralelamente, Cottrell ha continuado con sus actividades irregulares. Se le asocia con plataforma de apuestas con criptomonedas implicada en apuestas potencialmente ilegales en el Reino Unido. La investigación del diario británico relaciona al aliado de Farage y a otro empleado de Reform UK con empresas británicas que permitían pagos ilícitos procedentes originalmente de la plataforma o destinados a ella, la cual carecía de la licencia británica exigida por ley.
Asimismo, desde las elecciones, Cottrell ha permitido a Farage utilizar una casa de cinco plantas que alquila en una calle cercana al Palacio de Buckingham. Su abogado declaró: «Como amigo íntimo, nuestro cliente permitió, y sigue permitiendo, que el señor Farage se aloje en la propiedad que nuestro cliente tiene alquilada».
El empresario recibió, además, el año pasado una propiedad en Chelsea valorada en 8,5 millones de libras del multimillonario tesorero de Reform UK, Nick Candy. Los documentos del Registro de la Propiedad indican que el precio pagado fue cero. Candy afirmó que Cottrell le pagó comprando acciones de una empresa offshore de Guernsey, pero no quiso especificar el valor de la transacción.
Todo esto contrasta con el código de conducta del Parlamento británico que establece que los diputados deben declarar en su registro de intereses cualquier beneficio que «otros puedan considerar razonablemente que influye en [sus] acciones o palabras». Por su parte, el portavoz de Farage ha negado este domingo todas las acusaciones.
«No es de extrañar que el Sunday Times haya decidido publicar esta noticia infundada y artificial, que abarca un periodo en el que Nigel Farage ni siquiera era un político en activo, y mucho menos un cargo electo, dado que el periódico apoyó al Partido Laborista en las últimas elecciones generales», denuncia el portavoz del líder de Reform UK, tal y como recoge la cadena BBC. «Contrariamente a lo que da a entender el tono de la noticia, no se ha infringido ninguna norma parlamentaria», insiste.
El pasado mes de junio, el Partido Laborista ya pidió investigar si Farage trató de favorecer los intereses de un importante donante del sector de las criptomonedas al defender ante el Banco de Inglaterra posiciones contrarias a una libra digital y a restricciones sobre las criptomonedas estables.
En una carta dirigida a la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), el regulador financiero, difundida este jueves, la presidenta laborista, Anna Turley, reclamó que se examine si las actuaciones de Farage en materia de criptoactivos pudieron beneficiar a Christopher Harborne, un inversor en criptomonedas y principal donante de Reform UK. Todo esto en un momento en el que la formación de Farage ya se sitúa como el rival directo de los laboristas, por encima del Partido Conservador.