Según la DGT la única solución es no ir solos en el coche
Automóvil
Conductores acompañados al volante de coches eléctricos: así son las ciudades que quieren Bruselas y la DGT
El exceso regulatorio de Bruselas está empujando a los conductores europeos a que no compren coche por su elevado precio y por las limitaciones que encuentran en su día a día
En menos de una década el mundo del automóvil ha cambiado más que en 100 años, el problema es que los cambios no han llegado de manos de la peticiones de los compradores, sino por las normas que han insistido en regularlo de forma intensiva.
Tal y como reconocía uno de los directivos más importantes de la automoción mundial hace unos meses, los fabricantes tienen que estar más preocupados de cumplir con las normas que les pide Bruselas que de las necesidades reales de los clientes, lo que está generando un problema muy importante de rentabilidad.
No se venden coches
Así las cosas el resultado de esta política de regulación del automóvil ha provocado que la venta de coches en Europa haya caído de 18 millones de unidades antes de la epidemia de Covid a 15 ahora, lo que está provocando la peor de las situaciones a la que se puede enfrentar una industria: la sobreproducción.
Circular por cualquier ciudad se ha convertido en un problema para los conductores
Dos de los ejemplos de lo que está pasando son sencillos de ver si observamos cómo serán los coches que podrán entrar a las ciudades a corto y medio plazo.
Por un lado, tal y como exige Bruselas, será obligatorio conducir vehículos 100 % eléctricos para reducir las emisiones al mínimo, la última estación de la hoja de ruta marcada por la UE y que consiste en la transición hacia el coche eléctrico, un proceso en el que el único problema es que los compradores no pueden y no quieren adquirir un coche eléctrico por el momento.
Prohibido circular solos
Por otro lado la DGT anunciaba hace unos meses a través de su director general que debemos olvidarnos de circular solos en el coche en las ciudades, pues la elevada congestión de tráfico provoca que ya no haya otra solución, pues las ciudades están al límite de su capacidad y no hay infraestructuras que valgan.
La famosa señal que impide viajar solo en el coche
Tal es así que la DGT ha creado una nueva señal que identifica las zonas en las que los coches deben circular con un mínimo de dos personas dentro, una sobre regulación que no beneficia a nadie y está provocando tensiones muy graves en la industria del automóvil, que es una de las dos más importantes que tiene el Viejo Continente y de la que dependen millones de puestos de trabajo.
Todo ello sin olvidar que el marco regulatorio creado por el Gobierno permite a los ayuntamientos poner tasas diarias a la circulación, tal y como hacen ya a partir de este mismo verano Ibiza, Mallorca y Menorca, que cobra un euro por día y coche a sus propietarios.