Imagen del contrato que deben firmar antes de venir
Laboral
Trata de camioneros: un conductor de Perú denuncia el contrato que les obligan a firmar para venir a trabajar a España
La trata de camioneros parece haber sustituido a la de blancas, les traen a España engañados y les obligan a reconocer deudas millonarias e incluso les llegan a retirar el pasaporte
De acuerdo con las estadísticas oficiales, en España hay en la actualidad en torno al medio millón de camioneros, un sector muy castigado que demanda unos 30.000 trabajadores más para alcanzar el pleno empleo y cubrir sus necesidades.
Estos trabajadores se dividen entre autónomos y asalariados y es precisamente el sector de los asalariados el que tiene unas condiciones laborables más castigadas, con jornadas interminables y unos sueldos que rondan los 1.500 euros más dietas.
Sueldos bajo mínimos
Estas condiciones laborables muy mejorables han provocado que haya hasta 60.000 conductores españoles con carnet que no quieren volver al sector del transporte, un problema que obliga a las empresas a traer conductores del extranjero para cubrir los puestos de trabajo necesarios.
La primera página del contrato que deben firmar
La afinidad lingüística y el nivel de conducción hace que el principal caladero de conductores sea Sudamérica, de donde llegan formados en materia de conducción, lo que supone una ventaja competitiva muy importante, pues en condiciones normales dos meses después de llegar a España pueden estar a los mandos de un camión.
En dos meses, conduciendo
Esta circunstancia ha provocado una vez más la llegada de los abusos y es que hay empresas españolas de transporte que tal y como dicen profesionales del sector hacen trata de camioneros, un símil con el delito de la trata de blancas que todavía es tristemente habitual en algunos lugares.
Segunda página del contrato donde se reflejan las cantidades
El modus operandi es sencillo, tal y como indica el contrato que nos ha remitido un conductor peruano que quiere venir a España, les obligan a firmar un contrato que es un reconocimiento de deuda con condiciones draconianas.
Una de las cláusulas indica que el contrato mínimo con la empresa española es de un año, de lo contrario tendrán que pagar una indemnización a la empresa contratante de 6.000 euros, además de los correspondientes gastos del viaje, entre 3.000 y 4.000 euros. De hecho, el contrato está firmado de acuerdo con la legislación peruana, pues en España no sería legal.
Contrato ilegal
La realidad es que durante esos 12 meses que tienen que mantenerse en la empresa deben hacer frente a esta deuda, que le descuentan directamente de la nómina, lo que provoca que algunos meses prácticamente ni cobren.
El pagaré, donde el trabajador asume la deuda y en el que firma hasta la mujer
En el pseudo contrato que firman solo les falta vender su alma al diablo, pues en una cláusula indican que estos gastos pueden incrementarse prácticamente con cualquier partida y que el interés en caso de retraso en el pago puede ser del 20 o del 40 %.
El protagonista nos cuenta incluso que algunas de estas empresas les retiran la documentación hasta que han saldado la deuda e incluso que les ponen a conducir sin tener todavía los papeles y el Certificado de Aptitud Profesional en vigor, un problema extremadamente grave.
La falta de conductores no puede justificar en ningún caso este tráfico de conductores que se está haciendo en pleno siglo XXI. Hay que tener en cuenta que sudamericanos y marroquíes son los dos colectivos de conductores extracomunitarios más numerosos en España hoy en día, al amparo de una legislación demasiado permisiva que está dejando pasar abusos como el que supone que les obliguen a firmar el contrato adjunto.