Grande-Marlaska y Pere Navarro no ha logrado reducir la tasa de alcoholemia
Seguridad vial
Varapalo para Pere Navarro y la DGT, incapaces de sacar adelante la reducción de la tasa de alcoholemia al volante
La Comisión del Congreso ha tumbado la medida propuesta hace ya un año por el partido del Gobierno, con lo que se mantienen las tasas de alcoholemia actuales
Pese a llevar en tramitación desde hace más de un año, la medida propuesta por Pere Navarro y la DGT para reducir a la mitad la tasa de alcoholemia para todos los conductores ha sido tumbada hoy en el Congreso de los Diputados.
Vox, PP y ERC han decidido no apoyar unilateralmente esta reducción de la tasa de alcoholemia por diversos motivos que han hecho descarrilar la que era una de las principales medidas en materia de seguridad vial para esta legislatura.
Vox: afán recaudatorio
Estos partidos han esgrimido desde motivos formales, pues el PP apostaba por una modificación reglamentaria y no por una simple modificación de la ley de Seguridad vial, hasta afán recaudatorio, pues Vox ha señalado que la medida no va a atajar el problema de las alcoholemias al volante, sino que simplemente va a permitir sancionar a un gran número de conductores por ligerísimas alcoholemias que no está claro hasta que punto tiene consecuencias sobre su conducción.
Los controles de alcoholemia no van a modificar la tasa
ERC, por su parte, ha dejado patente su descontento por otros problemas más importantes que afectan a la seguridad vial en Cataluña, como son la falta de examinadores y el retraso que ello conlleva para las listas de aspirantes a conductor y el lamentable estado de conservación de las carreteras en Cataluña.
La mitad de alcohol
En concreto, la DGT planteaba reducir la tasa de alcoholemia a la mitad de la actual, pasando de 0,5 g/l en sangre a 0,2 g/l y de 0,25 mg/l en aire espirado a 0,1 mg/l. Traducido a copas de vino o cerveza hablaríamos de una sola copa de ambas bebidas en ningún caso dobles.
De acuerdo con el Gobierno esta reducción en la tasa de alcoholemia disminuiría el riesgo de sufrir un accidente grave entre tres y cinco veces, todo ello respaldado por un estudio del Instituto Nacional de Toxicología en el que se refleja que hasta un 30 % de los fallecidos por accidente muestra rastros de alcohol en sangre, aunque según otras fuerzas políticas este estudio debería cruzarse también con el consumo de drogas, pues no puede abordarse desde el monoconsumo solo de alcohol.
Con esta decisión termina en la cuneta la que era una de las medidas estrellas de la DGT y de Pere Navarro, que ha sido incapaz de lograr el consenso entre todos los partidos políticos en un tema tan sensible, lo que supondrá que por el momento se mantendrán los límites de alcoholemia actuales.