Las reparaciones se limitan a levanta parte del asfalto y parchear
Infraestructuras
Óscar Puente llena las carreteras de parches pero el problema de fondo sigue sin arreglar: están hundidas
A la espera de mayores inversiones, el ministerio de Transportes está parcheando las carreteras españolas de cara a la campaña de verano
Basta ponerse en carretera estos días para ver que se están acometiendo numerosos trabajos en las carreteras españolas para arreglar los socavones que se produjeron durante el pasado invierno como consecuencia de las intensas lluvias que azotaron la península.
Tal y como han comentado expertos a este medio, «esta solución es mejor que nada, pero no ataja el problema de base que tienen las carreteras españolas», hay que tener en cuenta que estos parches y estas operaciones superficiales permiten igualar el firme y eliminar los socavones a corto plazo, pero conforme vuelve la lluvia y el frío vuelven a levantarse y los socavones reaparecen.
Simplemente parches
Hace solo unos días que el ministro Óscar Puente anunciaba una inversión de 1.630 millones de euros en las carreteras españolas entre los años 2027 y 2031, lo que significa que vamos a estar un año más con las carreteras tal y como las vemos hoy en día.
Los parches vuelven a levantarse con el tiempo
Por si esto fuera poco, se trata de una inversión insuficiente para un problema el de mantenimiento de las carretera que la Asociación Española de la Carretera ha cifrado en más de 10.000 millones de euros si queremos solucionarlo, una inversión impensable hoy.
Una inversión millonaria
Tal y como explicaba en su último estudio sobre el estado de las carreteras españolas esta asociación, el problema de fondo es que la falta de inversiones de conservación en la red nacional de carreteras ha provocado que literalmente se hundan.
Se trata de un término muy gráfico de un deterioro que ha afectado tanto a la capa superficial, que es lo que la mayor parte de los conductores ven, como a las capas inferiores, que literalmente han cedido al paso de los coches y sobre todo los camiones por su elevado peso.
El problema es que las carreteras tienen verdaderas rodadas de los camiones
Tal y como explican, el ahorro en mantenimiento de carreteras sale muy caro, pues a la larga necesitas cinco euros por cada euro que no has invertido en su momento. Así, el deterioro es acumulativo y ataca a las capas profundas de la carretera, lo que obliga a llevar a cabo operaciones mucho más profundas para corregir su situación y hacer que la carretera vuelva a ser segura para los conductores.
Por que no nos engañemos, una carretera deteriorada no solo es más incómoda al circular, sino que también es más insegura, pues las carreteras en mal estado constituyen una causa de accidente directa. Por si esto fuera poco, las carreteras en mal estado disparan el consumo de los automóviles un 10 %, lo que significa que además de más incómodos circulamos más inseguros y con mayor consumo.