Ninguna de las marcas europeas mantiene el tipo en China
Industria
China destroza la cuenta de resultados de las marcas europeas, que cada vez venden menos coches en el país asiático
China ha dejado de ser el paraíso de las marcas europeas y va camino de convertirse en un quebradero de cabeza porque sus ventas allí van de mal en peor
Más allá de los problemas que están teniendo las marcas alemanas en Europa, donde la llegada del coche eléctrico ha hundido su cuenta de resultados, China se ha convertido en el verdadero rompecabezas de los fabricantes. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que más del 49 % de la facturación del grupo Volkswagen venía de China.
En el país asiático las cosas les van especialmente mal a los fabricantes europeos, pues la caída de ventas está haciendo un boquete en sus cuenta de resultados mucho más preocupante que el europeo.
Boquete en sus resultados
Solo el grupo VW vendía unos 2,7 millones de coches al año en China y cuenta con unas 40 fábricas en el país entre plantas de coches y componentes. BMW, por su parte, matricula allí cada año unos 700.000 automóviles y mantiene en activo dos grandes fábricas. Mientras que por último, las ventas de Mercedes en China rondan los 600.000 coches anuales, con dos grandes fábricas.
En China todo era crecimiento hasta hace unos años
Hay que tener en cuenta que hace ya años que el Gobierno chino ha obligado a las marcas europeas a operar de la mano de socios chinos del sector, lo que les ha permitido empaparse de nuestra tecnología y aprender cómo fabricamos los coches en Europa.
No nos han copiado, nos han mejorado
La diferencia es que ahora no están clonando nuestros coches sino que lo que hacen es mejorar y abaratar nuestros procesos productivos para convertirse en un competidor intratable.
A esta situación hay que añadirle la crisis de superproducción que sufre el sector del automóvil en China y la campaña de respaldo a la industria local que lleva años en marcha por parte del Gobierno, que ha logrado despertar un sentimiento patriota entre la población que les hace apostar por su industria, apoyados además en sus bajos precios y financiaciones a interés cero avaladas por Pekín.
El mercado chino no es capaz de digerir su propia producción
Con este panorama VW, Mercedes y BMW acumulan este año una bajada de ventas entorno a un 20 %. A nivel mundial esta situación está lastrando sus resultados de forma global, hasta el punto de que VW ha bajado sus ventas más de un 6 % en el mundo, frente a un 4 % de BMW y un 6 % de Mercedes.
Un callejón sin salida que está obligando a las marcas europeas a cerrar filas y pensar en redimensionar sus mercados y capacidades, de hecho VW ya habría anunciado una disminución de su producción a nivel mundial de 12 a 9 millones de coches.