Alicia Hermida
Alicia Hermida (1932-2022)
Del teatro clásico a la inocencia de Valentina
Gran actriz de teatro, cine y televisión, era una apasionada de la interpretación, a la que se entregó toda su vida y con cuyo magisterio enseñó a entregarse a otros muchos actores
Alicia Pérez Herranz
Actriz desde la adolescencia, compaginó la interpretación con el magisterio actoral, y era uno de los rostros más queridos de la escena española, desde sus apariciones en 'Estudio Uno' hasta la serie de televisión 'Cuéntame cómo pasó'
Actriz y maestra de actores por pura vocación, Alicia Hermida ya se había subido a un escenario con catorce años, respondiendo, casi inconscientemente, a la llamada de las tablas y la ficción artística. Después, se convirtió en uno de los rostros más populares de la farándula española tras su debut en el teatro María Guerrero, y en el cine, con su aparición en Maribel y la extraña familia: el clásico del gran dramaturgo cómico, Miguel Mihura. Desde entonces, se hizo un rostro asiduo de las grandes escenificaciones televisivas con Jaime de Armiñán en Galería de esposas, Chicas de la ciudad , o Confidencias; y en infinidad de obras del programa Estudio Uno, que acercó a la audiencia española toda la riqueza del teatro universal. En los años setenta se sorprendió a sí misma junto a otros actores recreando una compañía teatral a la que bautizó como La Barraca en claro homenaje a Federico García Lorca, y con la que acercó el repertorio clásico a las cárceles, a las calles de nuestro país y más allá del Atlántico. Y, por supuesto, también a los niños, para los que adaptó el repertorio escénico, respondiendo a la necesidad de darles un acceso digno a la cultura.
A partir de 1980, respondió a una inquietud vocacional muy acusada en ella, y se decidió a dar clases de interpretación; en primer lugar porque era consciente por experiencia de que se tarda toda una vida en aprender los matices del oficio más allá de la mera repetición de un rol y, por otra, debido a la desaparición de las grandes compañías, donde los actores se bregaran y profundizaran en su carrera interpretativa.
A Alicia Hermida no se le resistió ningún papel, e interpretó a los grandes: desde Shakespeare, Lope de Vega y José de Zorrilla, hasta Antón Chejov, los hermanos Quintero o Alfonso Paso.
En el escenario encontró un medio de vida y una forma privilegiada de conocer la realidad misteriosa de la persona, que se refleja en la literatura de todas las épocas, convirtiéndose en un vehículo de humanización para una sociedad herida de insolidaridad en las relaciones personales como la nuestra.
En 2014 recibió la Medalla de oro al Mérito en las Bellas Artes, pero la actriz ya había sido reconocida con el Premio Max de teatro por «mejor actriz» y «mejor actriz de reparto», y otros tantos premios de la Unión de Actores por su trabajo en Fedra o sus apariciones en la serie Cuéntame cómo pasó, en la que interpretó a la entrañable Valentina, y que la hizo popularísima para una nueva generación de televidentes.