El regatista Manuel Doreste
Noluco Doreste (1958-2026)
Regatista polifacético
Aportó al palmarés de su conocida estirpe dos campeonatos mundiales
Manuel Doreste Blanco
Regatista
Médico anestesista de profesión, destacó, como sus hermanos, en la práctica de la vela: en 1976 se proclamó campeón del mundo júnior de la clase Fireball en Toronto junto a Toni Navarro y en 1994, repitió hazaña, ya como sénior, en categoría Soling, teniendo como compañeros de tripulación a José Manuel Valadés y Juan Galmés.
Manuel, «Noluco» para los amigos, Doreste Blanco era el segundo de la estirpe más conocida de la vela española. Su hermano mayor, José Luis -nacido en 1956- fue campeón olímpico en los Juegos de 1988, celebrados en Seúl, en la clase Finn, mientras que Luis, nacido en 1961, obtuvo la máxima distinción olímpica por partida doble y, además, en categorías distintas: en los Juegos de Los Ángeles en 1984 -en 470- y en los de Barcelona en 1992 -en Fliyinng Dutchman. Completan la estirpe Gustavo, nacido en 1960, que también ostenta un notable palmarés a nivel nacional e internacional, sin olvidar a la segunda generación, integrada por Luis, Gustavo, Cristina y Jorge Martínez Doreste, hijos de una prima hermana.
Todos profesan una fidelidad sin fisuras al Real Club Náutico de Gran Canaria. «Noluco» no es la excepción -pese a que completó su formación en Cataluña-, pero sí fue uno de los primeros en despuntar: en 1976 se proclamó campeón del mundo júnior de la clase Fireball en Toronto junto a Toni Navarro. Hubo de esperar 18 años para repetir esa hazaña, ya como senior, en categoría Soling, teniendo como compañeros de tripulación a José Manuel Valadés y Juan Galmés.
En 1997 obtuvo la medalla de plata en la misma competición, si bien en los Juegos Olímpicos de Sídney, del año 2000, Doreste y su tripulación solo pudieron alcanzar la decimoquinta plaza; es decir, ni medalla ni diploma olímpico. Fue su última participación en la máxima cita del deporte planetario.
Mas su trayectoria se extiende más allá de la vela olímpica: como recuerda la revista Gaceta Náutica, en la categoría de crucero también desempeñó un papel destacado. «Fue patrón del Codorníu durante la etapa de mayor auge del IMS y, posteriormente, capitán del Charisma, de Alejandro Pérez Calzada, con el que participó en numerosas campañas internacionales, entre ellas una vuelta al mundo y la regata Sydney-Hobart. Más adelante asumió el mando del Rats on Fire, de Rafael Carbonell, uno de los equipos más destacados del crucero español en las últimas». La lista no es exhaustiva.