25 de septiembre de 2022

la educación en la encrucijadaIsmael sanz

¿Cuáles han sido las secuelas de la COVID-19 en el aprendizaje de los estudiantes?

La pandemia ha provocado una pérdida del equivalente de entre un trimestre y medio año de aprendizaje en los estudiantes de enseñanzas no-universitarias

El Banco Mundial publicaba en mayo de este año una revisión de los artículos de investigación que han estimado la pérdida de aprendizaje provocada por la pandemia de la COVID-19. En este trabajo, los investigadores Patrinos, Vegas, y Carter-Rau realizan una exhaustiva revisión de la evidencia que muestra el efecto del cierre de los centros educativos, las interrupciones de la docencia y la introducción de clases online o semipresenciales entre marzo de 2020 y marzo de 2022.
En concreto, los autores identifican 36 estudios rigurosos que encuentran, en promedio, que la pandemia ha provocado una pérdida del equivalente de entre un trimestre y medio año de aprendizaje en los estudiantes de enseñanzas no-universitarias. Además, la mayoría de los análisis encuentran que el impacto de la pandemia en el progreso académico ha sido más negativo en los estudiantes desfavorecidos, de modo que las desigualdades educativas han aumentado con respecto a la situación previa a la COVID-19.
La pérdida de aprendizaje ha intensificado la brecha de competencias por nivel socio-económico. El acceso al servicio de internet de banda ancha no es el mismo en todos los hogares. Los jóvenes de hogares desfavorecidos han tenido que compartir un ordenador entre todos los miembros de la familia, si es que tienen un ordenador, y han podido contar con un menor apoyo de los padres en los deberes por la obligación de estos de trabajar fuera o por su menor habilidad cognitiva. La educación en línea perjudica al grupo de estudiantes rezagados que son precisamente los que más necesitan del apoyo y el refuerzo de los docentes en el aula. Seguir las clases online sin un docente requiere de altos niveles de motivación, autorregulación, disciplina y organización.
El documento del Banco Mundial concluye que el impacto negativo en el aprendizaje puede tener consecuencias de larga duración. En los primeros meses de la pandemia, Almudena Sevilla (London School of Economics), Jorge Sainz (URJC) y yo elaboramos un post en el que ya señalábamos que los estudiantes actuales perderían el 2,5 % de sus ingresos futuros. Una estimación muy próxima a la final de 2,7 %.
Si la rentabilidad de un año adicional de educación es de aproximadamente entre un 8 %, y el estudiante promedio ha perdido como mínimo una tercera parte del año escolar, entonces se podría estimar un impacto negativo en los salarios futuros del 2,7 %. Este efecto será mayor para los jóvenes de familias desfavorecidas y con padres de menor nivel educativo porque tienen menos formación para adaptarse a las necesidades cambiantes después de una crisis y a la mayor adopción de nuevas tecnologías (entre ellas la Inteligencia Artificial) que traen consigo.
Entre las medidas que se podrían poner en marcha para amortiguar esta pérdida de aprendizaje se encuentra la implementación de tutorías de pequeños grupos de refuerzo y apoyo a los alumnos rezagados. Las tutorías en pequeños grupos son unas de las medidas educativas para las que existe evidencia empírica de efectividad en estudios rigurosos de investigación. Estas tutorías pueden ser un buen complemento para un sistema educativo que está diseñado para hacer pasar a un gran número de alumnos de curso a curso, pero que no funciona para una parte de los alumnos.
Una revisión de 96 artículos de experimentos aleatorios rigurosos muestra que el efecto de las tutorías de lengua y matemáticas de una duración de media hora al día durante 12 semanas en pequeños grupos puede compensar la pérdida de aprendizaje provocada por la pandemia. El experimento aleatorio del ESADE llevado a cabo por los Investigadores Gortázar, Roldán, Hupkau, Pillado y Arriola mostró que las tutorías en pequeños grupos también funcionan en España, proporcionando una mejora significativa en el aprendizaje en matemáticas a los estudiantes más afectados en su progreso académico por la pandemia.
  • Ismael Sanz es profesor titular de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos
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