30 de enero de 2023

HorizonteRamón Pérez-Maura

El caballo de Troya de Corinna

Corinna lleva su demanda hasta 2020. O sea, que ahora va a resultar que con Sánchez en el Gobierno a partir del 1 de junio de 2018 el CNI seguía haciendo trabajos «privados» para Don Juan Carlos. Y Paz Esteban habría seguido ayudando a Don Juan Carlos hasta que Sánchez lo mandó al exilio

Decía en mi columna de ayer que no me parecía que se pudiera celebrar el día de la Constitución tal como la viola el Gobierno de España. Pero al final, el día del 44 aniversario de esta Constitución que quieren erradicar se convirtió para mí en una jornada de celebración porque se conoció en Londres una victoria legal fundamental de Don Juan Carlos contra Corinna Larsen, la mujer con la que mantuvo durante varios años una relación adúltera.
Me llamó la atención ayer el regocijo en el Telediario-1 de TVE al señalar que esto sólo afecta al periodo 2012-2014, mientras Don Juan Carlos era Rey titular y no a la subsiguiente demanda de Larsen entre 2014 y 2020. Qué entusiasmo a la hora de apoyar las tesis del Gobierno que no consigue sentar a Don Juan Carlos en el banquillo, procedan por donde procedan. Creo que se van a quedar con las ganas. De hecho, si estudian con un mínimo detenimiento las actas del proceso, el magistrado Matthew Nicklin que ayer fue uno de los que firmó la sentencia, ya fue durante la vista de apelación el que comparó con «un caballo de Troya» la idea de que el equipo jurídico de la que fuera pareja del Rey Juan Carlos siguiera utilizando en fases posteriores del juicio hechos ocurridos antes de la abdicación, y por tanto descartados procesalmente al aplicarse la inmunidad. Es decir, pintan bastos para la estrategia legal de Corinna, moleste a quien moleste.
Basten un par de ejemplos para explicar lo inverosímil del pleito. Corinna lleva su demanda hasta 2020. O sea, que ahora va a resultar que con Pedro Sánchez en el Gobierno a partir del 1 de junio de 2018 el CNI y Sanz Roldán seguían haciendo trabajos «privados» para Don Juan Carlos. Y no contentos con eso, tras la salida del general Sanz Roldán del CNI el 6 de julio de 2019, su sucesora, Paz Esteban, nombrada por Pedro Sánchez, habría seguido ayudando a Don Juan Carlos hasta que Sánchez lo mandó al exilio el 3 de agosto de 2020. Un verdadero disparate que no pueden creer ni los que más desean ver al Rey Juan Carlos lejos de España.
Y disculpen la auto cita, pero el pasado 20 de septiembre, al día siguiente del funeral de la Reina Isabel II en el que Don Juan Carlos fue ubicado como corresponde a un Rey, servidor publicaba aquí una columna titulada «Que Sánchez tome nota» en la que, entre otras cosas, decía: «El papel que el Rey Carlos III ha hecho pasar a Sánchez ha sido memorable. Esperemos que tome nota. Confieso que yo no me di cuenta, pero desde el primer momento era evidente que iban a sentar al Rey Juan Carlos y la Reina Sofía al lado de los Reyes. Por eso se hizo algo tan poco común como enviar la invitación por medio de una nota verbal del Foreign Office a la Embajada de España. Porque esas notas –que obviamente están escritas– no se pueden perder. Queda registrado en qué minuto salieron del Ministerio y en qué minuto se entregaron. No se puede aducir que no se recibieron. Y eso solo se pudo hacer así por voluntad del nuevo Monarca británico. Dicho sea de paso, en la transmisión de la muy oficial BBC se refirieron a Don Juan Carlos como King in exile. Sin matices. Solo faltó que lo llamasen deportado. Ésta es la imagen que por caprichosa voluntad del Gobierno da España ante el mundo.
Pero vaya usted a explicar al Rey de Inglaterra que Don Juan Carlos, que no tiene ninguna causa abierta en España, carece de derechos de algún tipo. Y ahora que Corinna Larsen vaya a decirle al juez de la demanda civil que ha puesto en Inglaterra que el Rey Juan Carlos ya no es miembro de la Familia Real española. A ver a quién cree más el juez: a ella o al Rey Carlos III.»
No tengo nada más que añadir.
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