¿Lecciones de feminismo? ¿Tú, Yolanda?
Abronca a «las derechas» pero la asalta una amnesia galopante sobre los gravísimos casos de abusos sexuales de varios de sus compañeros de militancia
A pesar de su llamativa metamorfosis estética en Madrid, de su tonillo de melindre untuoso y del masajeo sobón con que pelotillea a sus interlocutores, Yolanda Díaz conserva también una fogosa veta de mitinera sindicalista. La aprendió en casa desde niña, pues su padre vivió más de media vida del sindicato. Ya saben: empuñar el megáfono resultaba bastante más cómodo que subirse al andamio del astillero.
Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la vicepresidenta sacó a relucir su faceta mitinera en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, que ya de por sí es un puro mitin. Activando la tecla feminista y muy enojada, Yolanda exigió que «las derechas dejen de jugar con nuestras vidas».
Ay, Yolandiña, estás tú para dar lecciones de feminismo hiperventilado…
Recuerdo que te avisaron de las andanzas del flaco Errejón cuando era una estrella de tu partido y no hiciste ni caso. Pasaste ampliamente de las mujeres que acudían a quejarse, porque no te venía bien un lío machista en la cocina de Sumar, el partido chupi que acababas de crear a tu medida tras apuñalar a los pánfilos de Galapagar.
Tampoco ha sido objeto de tus quejas y denuncias el festival putañero del PSOE. Ni has proferido lamento alguno acerca de tus tres excompañeros de partidos que han acabado entre rejas por graves delitos sexuales.
Por supuesto te pareció estupendo que un millar de violadores y acosadores sexuales de mujeres saliesen a la calle por la burramia jurídica de Irene e Ione, luminarias con las que por entonces compartías partido (antes de traicionarlas para continuar con tu carrera trepística, como antes habías hecho en Galicia con el viejo nacionalista Beiras).
Yolanda, se da la desgracia de que todavía existen las hemerotecas. Recordamos que cuando eras la líder ferrolana de IU algunos militantes te avisaron de que un asesor del partido se dedicaba a ver contenido pedófilo desde los ordenadores de la sede de la formación. ¿Y qué hiciste? Pues oídos sordos, represaliar a los denunciantes y llevarte al asesor al Parlamento gallego, donde fue detenido por la policía tras repetir sus delitos de pederastia desde un ordenador de la Cámara.
Recordamos también, porque acaba de ser detenido en Cuba, el caso del violador orensano de una niña que se dio a la fuga tras ser condenado a 13 años de cárcel. Había abusado de ella incluso con prácticas sádicas... y resulta que era militante de En Marea, el partido con el que tú llegaste al Congreso para reinventarte en Madrid. Jamás se te ha escuchado una queja condenatoria de sus crímenes.
La hemeroteca es tan puñeteramente fachosférica que incluso nos recuerda que en enero de este año fue detenido un exdiputado de Alternativa Galega de Esquerda (AGE), una formación que tú coliderabas, por agresión sexual a una menor. Sigue en la cárcel y resulta que había sido miembro de tu ejecutiva regional de IU y afiliado al Partido Comunista de Galicia, como tú. Es decir, todo indica que lo conocías un poquito. Pero desgraciadamente has sufrido un nuevo ataque de amnesia súbita y se te han olvidado sus abusos contra una mujer menor de edad. Estás tan ocupada denunciando a «las derechas que nos matan» que se te olvidan las violaciones flagrantes de tus camaradas anticapitalistas.
Yolandiña, no nos avergüences más con tu feminismo de quita y pon y a ser posible deja de chotearte de las mujeres, que merecen un respeto que tú no les prodigas. De la hoz y el martillo, a la hipocresía de boutique. La revolución avanza imparable.