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en el recuerdoAlfonso Ussía

Inmortales

En el impresionante y casi ignorado Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando, Cádiz, una gran lápida recuerda a Churruca, y allí yacen, entre otros héroes y patriotas de la Marina, en torno al estanque de agua de todos los mares navegados por España, los restos mortales de Gravina y de Cervera

Se entiende que a muchos les moleste que se le conceda al general Franco el tratamiento de Generalísimo. Al menos, sabrán disculpar que se trate de una delicadeza por respeto a su edad. Y esa delicadeza se la debemos al alcalde socialista de Palma de Mallorca, que además de socialista es nacionalista y pro-catalanista, porque está gente son muchas mezclas en el mismo búcaro.

Según el alcalde Hila, que en cuestiones de Historia y de respeto a la Historia es un asno, ha retirado del callejero de Palma a tres almirantes del entresiglos del XVIII y el XIX por «franquistas».

Ello significa que Francisco Franco nació en El Ferrol el 4 de diciembre de 1792, no de 1892, como creíamos. Y hasta sus mayores enemigos tendrán que reconocer que vencer como Generalísimo al mando del sector victorioso de una guerra civil con 147 años de edad es empresa al alcance de muy pocos. De ahí lo de Generalísimo.

Porque el heroico marino guipuzcoano de Motrico, don Cosme Damián Churruca y Elorza, nació en la villa guipuzcoana en 1761, se hizo franquista, y falleció en la batalla de Trafalgar, en 1805. Franco tenía 13 años y le convenció sin esfuerzos.

Porque el heroico Federico Gravina nació en Palermo en 1756 y falleció en Cádiz como consecuencia de las heridas que le produjeron los navíos de Nelson en la misma batalla en la que murió por España don Cosme Damián. Cuando falleció Gravina, Franco había cumplido los 14 años, y también se lo metió en el bolsillo.

Porque el almirante Don Pascual Cervera y Topete, el héroe que anunció su derrota en Santiago de Cuba, andaluz de Medina-Sidonia y fallecido en 1909 en Puerto Real, era mucho menor que Franco. Nació cuando Franco tenía 47 años y falleció en 1909, con Franco soplando sus primeras 117 velas de la tarta del cumple. Y también, como hombre de más edad, saber y gobierno, convirtió al almirante Cervera en militar en el franquismo.

Finalmente, con los tres héroes de la Armada enterrados, Franco ganó la Guerra Civil y gobernó en España hasta los 183 años en 1975, año en el que falleció en un hospital de la Seguridad Social creada por él durante su extenso período de poder.

Para Fidel Castro «Cervera fue un gran héroe». Y simultáneamente, el alcalde asno y sus pollinos, ha eliminado del callejero palmesano la calle de Toledo, Patrimonio de la Humanidad, que no se sabe lo que tendrán esos paletos contra Toledo, a no ser que crean que Toledo se denomina Toledo por la heroica defensa de su alcázar durante la Guerra Civil. Entiéndase que el tratamiento de Generalísimo a un militar que vive 183 años, que con 13 y 14 convence a dos almirantes de la talla de Churruca y Gravina para que se hagan franquistas y lo mismo consigue, bastante después, con el almirante Cervera, gana una Guerra Civil con 147 años y fallece en la cama de uno de sus hospitales públicos a pocos días de cumplir 184 años, merece una consideración y tratamiento especial.

Los burros son así. Cuando hablan, al cabo de los años, consiguen modular los rebuznos, y cuando gobiernan, cocean. Otro de los damnificados ha sido el financiero Juan March, que pasó de porquero, es decir, pastor de cerdos, a empresario multimillonario. Con sus luces y sombras, como las de todos los que hacen demasiado dinero en escaso trecho de tiempo, es bueno recordar que March y sus descendientes han hecho por Mallorca y para Mallorca mil veces más que el asno y sus jumentos. Pero eso entra en otra perspectiva de la burricie social-nacionalista del rencor.

De lo que se trata es de retirar del callejero a tres marinos heroicos de nuestra Real Armada. En el impresionante y casi ignorado Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando, Cádiz, una gran lápida recuerda a Churruca, y allí yacen, entre otros héroes y patriotas de la Marina, en torno al estanque de agua de todos los mares navegados por España, los restos mortales de Gravina y de Cervera. Yo he tenido el honor, que me brindaron los Infantes de Marina, de agradecer con una oración en el Panteón asombroso, el heroísmo del que somos herederos todos los españoles de bien.

Los asnos, no.

  • Publicado en la web de Alfonso Ussía el 24 de marzo de 2021
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