La Naseta
Lo cierto es que me siento desilusionado. En un momento creí que todo el cohete era de fabricación del «procés», y que iba a ser enviado al espacio desde Barcelona. Pero no. El cohete es ruso y se elevará desde Kazajistán
La NASA catalana, es decir, la Naseta, pondrá en órbita durante el día de hoy, a su primer satélite. Se denomina 'Enxaneta', y el nacionalismo y separatismo catalanes están muy satisfechos e ilusionados con el proyecto. Lástima que lo único catalán, y por ende español, del cohete ruso «Soyuz» que será lanzado desde Baikonur, Kazajistán, será la puntita.
Lo cierto es que me siento desilusionado. En un momento creí que todo el cohete era de fabricación del «procés», y que iba a ser enviado al espacio desde Barcelona. Pero no. El cohete es ruso y se elevará desde Kazajistán.
Habría sido precioso y emocionante un lanzamiento cuya plataforma se hubiera ubicado en el círculo central del Camp Nou, y que Pilar Rahola y Karmele Merchante hubieran sido, al alimón, las pulsadoras del botón de arranque, y que el 'Soyuz' que transportará al 'Enxaneta' en su puntita, lo hiciera ascendiendo hacia los cielos sin causar daño a las agujas de la Sagrada familia de Gaudí, que a ver si la terminan de una vez. Pero como español orgulloso de su región catalana, insisto en mi desmoralización. Un cohete ruso y un lanzamiento desde Kazajistán. Sinceramente, una chapuza de la Naseta.
Eso sí. Si se diera el caso de un fallo en el lanzamiento, si Pilar Rahola y Cristina Fallarás se equivocan de botón, y el cohete ruso asciende con torpeza, y a pocos centenares de metros modifica su rumbo y se precipita hacia el sector bajo de la Diagonal, a Gaudí le capan las torres de la Sagrada Familia, lo cual sería imperdonable. Aunque no se haya terminado su construcción, sigue siendo el atractivo turístico más solicitado por el turismo de chancletas que invade Barcelona todos los años. Menudo desastre y que mal paso el de la Naseta. Gaudí, Gaudí, de la que se ha librado usted.
Alfonso XIII viajaba con frecuencia a Barcelona, la segunda ciudad de su Reino, el de España. Era inminente la visita cuando los servicios secretos de aquellos tiempos informaron al presidente del Consejo de Ministros de un posible atentado contra Su Majestad.
–Señor, no puede viajar a Barcelona. Existen claros indicios de que los anarquistas proyectan un atentado contra su persona.
El Rey no vaciló:
–Señor Presidente, si yo me he comprometido con Barcelona, iré a Barcelona. Además, le tengo mucho más miedo a Gaudí que a los anarquistas.
Y fue. Y nada sucedió.
En ese aspecto, es más segura la ignición y posterior lanzamiento del 'Soyuz' que transporta al 'Enxaneta' si se procede a ello en Kazajistán. Nación de inmensas llanuras y abiertos espacios, con montañas deshabitadas por el hombre y muy concurridas por cazadores occidentales en pos de toda suerte de carneros. Los cazadores españoles que se encuentren ahí, serían los únicos en arriesgar sus vidas con un batacazo del ingenio de La Naseta, pero podría considerarse el colmo de la mala suerte.
La alta y media burguesía de Barcelona, pueden seguir jugando con dos barajas tranquilamente, como ha hecho desde casi siempre. Hubo un intervalo durante la posguerra en el que su única baraja fue la que enriqueció a Cataluña gracias al jefe del Estado de entonces, el general Franco, que liberó de cargas e impuestos a las empresas que se radicaron en Cataluña. Pero es agua pasada por el molino y como en la canción argentina –Tú que puedes, vuélvete, me dijo el río llorando– agua pasada, agua sin retorno.
Uno de los objetivos del satélite del «procés» de La Naseta, es el de mejorar la normalidad del tráfico aéreo del aeropuerto de Lérida. De ahí lo de Kazajistán. Considero, por lo tanto, un gran avance en pos de la independencia esa mejora imprescindible. Y su gran mérito radica en la financiación de La Naseta y su satélite 'Enxaneta'. El dinero invertido en la gran empresa espacial catalana proviene, íntegramente, de las arcas catalanas, y por consiguiente, de los impuestos de todos los españoles.
Los mensajes son épicos y heroicos: «Ens posem en òrbita». Y más abajo: «Compte enrere pel llançament del primer nanosatèl-lit del Govern de Catalunya».
De la emoción, me pinchan y no sangro.
- Publicado en la web de Alfonso Ussía el 20 de marzo de 2021