El vago machista
Al menos, nos animará la campaña electoral. Es de esperar, que mediante sus bobadas y sus frivolidades, no convirtiendo Madrid en un polvorín callejero de odio y violencia, que en ese aspecto, el Moños carece de límites y reparos
No hay trabajo más aburrido que el dedicado a decir tonterías todos los días. La Monarquía es mala, la República el paraíso. Hasta el vago se cansa de sus vagancias. Ayuso ha desconcertado a las omnímodas izquierdas. Omnímodas y omnívoras, porque se han comido todas las riquezas que nos quedaban. Podemos presentaba por Madrid a una chica que gusta de imitar a los héroes de las películas del Oeste apuntando a modo de revólver a sus adversarias, Isabel Ayuso y Rocío Monasterio.
Isabel Serra sabía que su final estaba cerca. El vicepresidente del Gobierno, que no tiene nada que hacer, se había hartado de su permanente incapacidad. Se reunió consigo mismo, es decir, con la gente, y decidió dimitir de su vicepresidencia-objeto y concurrir a las elecciones de Madrid de cabeza de lista de su descendente harén. Y lo anunció desde su despacho de vicepresidente del Gobierno, porque esta gente tan peculiar no sabe distinguir entre los espacios institucionales y los partidistas.
Pero muchas razones, que todavía ignoramos, han precipitado el abandono de este individuo y su decisión de aspirar a mucho menos de lo que es, que tampoco es tanto. Lo más significativo que ha cumplido este machote como vicepresidente del Gobierno de España ha sido principiar su andadura con coletas y terminarla con moño. Es de esperar que con posterioridad al anuncio de su alarde de modestia, le hayan cerrado las puertas del CNI, que también se ha reído de él.
Iglesias, de joven, tenía errados los valores de sus héroes. Como comunista, hijo de comunista y nieto de comunista indultado por Franco y colocado por Girón de Velasco, sus héroes eran el asesino Lenin, el genocida Stalin, el psicópata homicida 'Che Guevara', y como forofo del Rayo Vallecano, Felines y Potele, dos ratones del área. Lo poco que ha leído en su vida no ha tenido otro propósito que alcanzar con brillantez el Doctorado del Rencor. Y eso lo ha conseguido, si bien es título sin diploma. Y su ascenso y prestigio entre la gente, que ha terminado siendo muy poca, lo consiguió gracias al prestigio que se ganó como jinete. Eso sí, hay que reconocer que ha colocado a sus mujeres bastante bien, aunque a la pobre Tania la mandó al gallinero del Congreso cuando le levantó la paloma a Mayoral.
¿Qué ha pasado por su cabeza para aplicarse con sorpresa y contundencia en saltar sin paracaídas? ¿Qué noticias aún en la oscuridad aguarda con preocupación? ¿Se trata del afloramiento de los millones de euros y dólares administrados por Monedero? ¿Es Dina la que advierte?
¿Se ha topado, al fin, con el instinto depredador de Sánchez? Éste último, quizá para cachondearse del candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid, le ha felicitado y agradecido por su incansable labor como responsable de las residencias de la tercera edad, cuando no ha visitado ninguna. No por desprecio a la salud de los ancianos, sino por pereza. Esas obligaciones le dan pereza. Y ahora me pregunto:
Si Iglesias, como está previsto, no consigue su anhelo de ser presidente de Madrid, ¿aguantará en un escaño alto de la Asamblea madrileña durante la legislatura? Como candidato y no vicepresidente, ¿le mantendrá Marlaska protegido por treinta guardias civiles? ¿Conservará el Audi con chófer y los cuatro vehículos de escolta que ahora disfruta? ¿Si un ciudadano de Galapagar le llama 'Moños', será detenido el ciudadano de Galapagar? ¿Quién va a pagar, a partir de ahora, al jardinero, a la niñera, y al mayordomo? ¿Su seguridad será privada? ¿Puede ser candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid un tipo que no se atreve a salir, pasear o simplemente ver escaparates en la capital del reino y localidades de su provincia? ¿Seguirá recibiendo dinero de Irán? ¿Nos seguirá dando el coñazo, siendo más bien poco, con sus insultos al Rey y sus elogios a Largo Caballero?
Para mí que, o se ha visto obligado a marcharse o ha medido muy mal sus fuerzas. Porque además de vago, machista y pendenciero, además de inculto e ignorante, es más frívolo que Imelda de Marcos cuando admiraba su armario de zapatos. Lo declaró en una entrevista. «La gente es muy envidiosa. Me acusan de tener tres mil pares de zapatos, cuando en realidad sólo tengo mil trescientos». ¿Ha consultado su abandono vicepresidencial con los pocos leales que le quedan?
Al menos, nos animará la campaña electoral. Es de esperar, que mediante sus bobadas y sus frivolidades, no convirtiendo Madrid en un polvorín callejero de odio y violencia, que en ese aspecto, el Moños carece de límites y reparos. Esperamos las respuestas y la solución de los enigmas. Porque se ha ido obligado, no por su voluntad.
- Publicado en la web de Alfonso Ussía el 17 de marzo de 2021