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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Moncloa bien vale 55.000 millones

Estamos ante un modelo descarado de compra de votos a costa de lo que sea

«París bien vale una misa» fue una frase atribuida a Enrique IV de Francia, conocido como Enrique de Borbón o Enrique de Navarra, cuando decidió convertirse del protestantismo hugonote al catolicismo para poder acceder al trono francés. Las fuentes coinciden en que no hay prueba documental de que realmente la pronunciara, pero la tradición histórica la asocia a él.

Esta frase sirve para intentar explicar las prisas que ha tenido Pedro Sánchez y su ministro Óscar López en cerrar el acuerdo con los sindicatos para la subida de los salarios públicos del 11 %, pero, sobre todo, para entender que, en estos momentos, ya se han pagado 4.000 millones de euros de atrasos a todos los empleados públicos para que, gracias a la generosidad del habitante de La Moncloa, hayan tenido una Feliz Navidad y, cómo no, un próspero año 2026 plagado de elecciones autonómicas.

Una Feliz Navidad que al presidente le gusta llamar fiestas, cuando estas fueron establecidas para celebrar precisamente el nacimiento del Niño Jesús.

Pedro Sánchez ha disparado con la pólvora de los españoles, que pagaremos esta decisión con nuestros impuestos. Impuestos que, según los datos de la Intervención General del Estado a cierre de septiembre, se han ido hasta los 300.605 millones de euros por todos los conceptos, a los que habría que añadir los pagados por cotizaciones sociales, que no están incluidos en esta cifra.

Estos 300.605 millones suponen un incremento del 8 % sobre el mismo periodo del año pasado, cuando todos sabemos que la economía, en términos reales –que es lo que hay que mirar–, solo ha crecido un 2,8 %. Todo ello porque a este Gobierno no le ha dado la gana deflactar las bases de retención del IRPF, que no se deflactan desde 2015 y desde esa fecha llevamos una inflación acumulada del 24,7 %, lo que ha permitido subidas del 21 % hasta la fecha que van directamente a una mayor recaudación por retenciones y cotizaciones sociales.

Eso sí, Pedro Sánchez el Magnánimo ha querido definitivamente hacer un Enrique IV y ha decidido que la subida y el pago de la subida de este año del 2,5 %, así como la revalorización de los salarios públicos para los próximos años, se los apunta él, porque La Moncloa bien vale una buena subida.

Una subida que supone que, al cierre de este año, habremos pagado 182.000 millones de euros, cuando al cierre de 2018 la masa salarial fue de 129.686 millones, es decir, 54.493 millones menos que lo que pagaremos este año aproximadamente. Pero venimos de un 2018 muchísimo más barato, como veremos a continuación.

La Moncloa bien vale 54.493 millones más en salarios, para que un buen porcentaje de los afectados se acuerde a la hora de votar.

Esto, en mi tierra, se llama comprar votos; otros lo llamarán comprar querencias y hasta los woke lo llamarán ajustar los salarios públicos a la situación de mercado. Yo, como castellano viejo –que en el fondo es lo que soy, al haber nacido en Santander–, prefiero llamarlo comprar votos con el dinero de mi bolsillo.

Para que lo tengan claro, les he preparado esta tabla, que seguro les ayudará a ver lo mismo que yo he visto:

En el año 2008 pagamos unos salarios totales de 120.027 millones, año en el que empezó la crisis mundial, pero Zapatero la negó como si fuese una barbaridad que a España no le iba a tocar. En 2018, cuando entra Sánchez –aunque se encuentra todo hecho para ese año–, pagamos en total 129.686 millones de euros, lo que supone que en diez años la subida había sido de 9.649 millones, en total un 8 % desde 2008.

Pero llega Sánchez y se produce el gran desmadre generalizado y vamos a pagar este año aproximadamente, según mis cálculos, 182.000 millones, que salen de sumar los 4.000 millones que ya se han debido pagar de la subida anual a la estimación de mantener el incremento medio del año sobre la cifra pagada en el cuarto trimestre de 2024, todo ello para el cuarto trimestre, a lo que hay que añadir lo ya pagado.

Esto supone que en siete años la cuenta de la masa salarial se habrá disparado en 54.493 millones de euros, con una subida acumulada del 40,5 %. ¿Alguien me puede contar en qué han mejorado los servicios públicos en este país en comparación con 2018?

Estamos ante un modelo descarado de incrementar los salarios con un objetivo claro: la compra de votos a costa de lo que sea, y lo que sea es a costa de nuestros bolsillos… Todo para mantenerse en La Moncloa.

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