Ululo
Y la gente seguirá votando a Sánchez porque nadie promete y miente mejor que él. Ah, Irene Montero ha dicho que lo de Vallecas se arregla con una política más feminista, y eso también me ha emocionado. Ululo
Llevaba tiempo de malos sueños. Insomnios y preocupaciones. Hoy he dormido seis horas de un tirón, y me siento rejuvenecido, reconfortado y agradecido. Soy crédulo e inocente, pero en esta ocasión, creo que mi gratitud a Pedro Sánchez está bien invertida.
Días pasados lo vi en una de sus televisiones privadas, creo que en Antena 3. Buen aspecto, excesivamente maquillado en zanahoria, pero directo y convincente. No oculto que una lágrima fluyó de mi ojo derecho al cuello de mi camisa cuando la sincera y limpia criatura nos anunció que en el mes de julio todos los españoles estaríamos vacunados, y que para ello, España en su nombre, había adquirido 70.000.000 –setenta millones, por si algún podemita me lee y se le atragantan los ceros–, de vacunas.
¡Es un fenómeno!, ululé. Yo, cuando emito una exclamación gozosa y profunda, ululo. Al fin, todos vacunados.
Ahora entiendo la ayuda a la compañía aérea con un solo avión de 53.000.000 millones –cincuenta y tres por si el podemita que me lee persiste en su empeño–, de euros. Será el avión de Plus Ultra el encargado de volar y volar para traer a España los setenta millones de vacunas. «No se le pueden pedir peras al olmo porque debe estar prohibido», escribió Antonio de Lara «Tono», aquel genio autodidacta irrepetible. Tenía una sobrina muy guapa y que estaba buenísima y presumía de ella. –«Aquí donde la ves, mi sobrina pudo casarse con un Duque; –¿Y por qué no se casó?; –Porque no quiso el Duque. Sentido común, que es el cimiento del sentido del humor. Siguiendo las instrucciones de «Tono» no le pido peras al olmo, pero estimo que dejar toda la estrategia de la importación de vacunas a un avión de Delcy Rodríguez se me antoja poco serio.
Si se estropea un motor, que más tarde o temprano se estropeará con el tute que lleva, nos quedaremos sin vacunas, a pesar del infinito esfuerzo que ha hecho Sánchez para dotarnos a todos los españoles de ellas con más de un año de retraso. Un avión no se encuentra de un día para otro, con la excepción de un avión del Ejército del Aire para viajar a Benicassim, Logroño o Doñana. En ese aspecto, Sánchez está muy mal acostumbrado. No es lo mismo fletar un avión para llevarse a Begoña a Londres que encontrar un sustituto al de Plus Ultra para traernos las vacunas, y más, si se trata de setenta millones, y no de las que han comprado hasta ahora, un número ridículo de cuyo montante general han desaparecido más de treinta mil. Si con tres millones de vacunas pierden treinta mil, con setenta millones, ya me dirán ustedes las que se van a extraviar. Por otra parte, Pablo Iglesias quiere cerrar el Isabel Zendal, para prolongar la vigencia del Covid, porque de no ser así, no lo entiendo.
Una lástima que no exista una vacuna contra el odio. Se ha visto en Vallecas, donde un partido político que tiene todo el derecho a organizar un mitin en Vallecas, ha sido apedreado, violentado, agredido y lapidado por los chicos de Pablo Iglesias, Echenique, Belarra, Montero y el General gafe. Ahí estaba Pirracas, su protector y guardaespaldas. Y un tal Antonio Maestre, que va mucho por las cadenas de televisión, y unos salvajes que lanzaban piedras a los asistentes a la reunión, y que pasaron rozando las cabezas de Abascal, Rocío Monasterio y Macarena Olona. Y claro, Echenique, la tonta de las rodillas gastadas, la Belarra y demás sacos de odio, han dicho que no pasó nada, y que la culpa la tuvo Vox por provocar a Vallecas.
Un diputado de Vox fue hospitalizado, a dos asistentes les abrieron la cabeza, y varios policías fueron pateados y agredidos por los presumibles propietarios de Vallecas porque Marlasca lo expuso ante el odio de manera humillante. No son setenta millones, pero con poco más de cien mil vacunas contra el odio en España se arreglaban las cosas. A Maestre se le podrían inyectar en un plató de Telemadrid. Porque Telemadrid le tiene mucha simpatía a ese tipo que no se sabe bien a qué se dedica. Lo bueno es que son idiotas hasta odiando, afortunadamente.
En fin, que estoy emocionado con los setenta millones de vacunas antes de julio, pero me temo que en mayo dirán que los laboratorios son muy egoístas y que sólo nos pueden mandar 50.000 del pedido de setenta millones.
Y la gente seguirá votando a Sánchez porque nadie promete y miente mejor que él. Ah, Irene Montero ha dicho que lo de Vallecas se arregla con una política más feminista, y eso también me ha emocionado. Ululo.
- Publicado en la web de Alfonso Ussía el 9 de abril de 2021