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HorizonteRamón Pérez-Maura

Sánchez, el gran derrotado

¿Va a seguir el PSOE descalificando la legitimidad de sus votantes desencantados que han encontrado acomodo en VOX?

Pedro Sánchez apostó por una persona de su total confianza para encabezar las listas del PSOE: Pilar Alegría. Recuérdese que ha sido la cara amable y sonriente del Gobierno hasta la convocatoria de estas elecciones. A diferencia de Gallardo en Extremadura, Alegría no venía con problemas arrastrados como la contratación de David Sánchez (¡nada menos!). Y si no es el peor resultado en número de escaños, pues en 2015 obtuvo los mismos 18, hay que recordar que, en aquellas elecciones a las Cortes de Aragón, Podemos logró 14 escaños y la Chunta dos. Es decir, entonces la izquierda logró 34 escaños y en estas elecciones ha sumado 25 con el representante de Izquierda Unida.

Ya sabemos que a Sánchez solo le importan los votos que puede atribuirse él directamente. Y en esas circunstancias, los miembros de su Gobierno que salen a lidiar campañas regionales por España no son más que marionetas al servicio de su señorito. Veremos lo que ocurre en las citas de Montero en Andalucía y de Morant en Valencia si es que llega.

Es importante tener en cuenta que el juego que lleva haciendo el sanchismo desde hace años, el de engordar a Vox en detrimento del Partido Popular, empieza a tener un resultado que quizá no esperaron las huestes de este socialismo: El PP y el PSOE pierden representación y VOX la gana. Es decir, parece indiscutible que parte del voto del PSOE ha huido del sanchismo y se ha ido a Vox. ¿Va a seguir el PSOE descalificando la legitimidad de sus votantes desencantados que han encontrado acomodo en VOX? Quizá sería mejor que se pregunte el PSOE a sí mismo por qué se ha producido tan relevante fuga en esa dirección. Si aspiran —legítimamente— a recuperar lo que han perdido allí, quizá no deberían faltar al respeto a quienes tomaron esa ruta.

Dato no menor, vistos los resultados de este domingo en Aragón, es que es bastante mayor la distancia entre el PP y el PSOE: ocho escaños y nueve puntos porcentuales frente a cuatro escaños y siete puntos entre PSOE y Vox. El PSOE se está disputando la tercera posición con Vox, más que la primera con el PP.

Y cuestión no menor es la de decidir qué va a ocurrir a partir de ahora en Aragón. Parece de sentido común exigir a PP y Vox que sean capaces de llegar a un acuerdo. Ahora no toca ponerse a hacer estrategias de futuro, sino comprometerse con los aragoneses y gobernar. Porque conviene no olvidar que el PP tiene más escaños que los tres partidos de izquierda, que suman 25. Y Aragón Existe no es un partido definido ideológicamente, sino que tiende a apuntarse a quien le dé lo que pide. Por lo tanto, podría darse un acuerdo indeseable de investidura del PP con el apoyo de Aragón Existe. ¿Querría entonces Vox impedir esa mayoría? ¿Se aliaría con la izquierda contra el PP? Esta es la realidad a la que nos enfrentamos hoy. No en Aragón, en España.

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