¿Quién ha ganado las elecciones?
El voto de izquierda en una comunidad donde el PSOE lleva sin gobernar cuarenta años multiplicaría por 3,5 al de la única derecha que es, según ciertos agoreros, Vox
Así que llegó el momento de la verdad. Los amables lectores que llevan meses comentando estos artículos con el argumento de que el PSOE y el PP son la misma cosa debieron escuchar la reacción de Santiago Abascal a los resultados de Castilla y León: sí, Vox va a asumir responsabilidades gubernamentales en las tres comunidades en las que está pendiente formar Gobierno. Y, salvo que mi torpeza habitual me impida ver la verdadera vía de solventar la formación de esos gobiernos, parece ser que sólo hay una: un pacto entre PP y Vox. Es decir, según el argumentario de esos comentaristas –bots, sí, bots incluidos, aunque hay que ver cuantísimos han desaparecido desde que los denuncié– Vox va a pactar con el socialismo en forma de Partido Popular.
Por cierto, el voto despilfarrado de Alvise Pérez hizo perder a Vox tres escaños en tres provincias diferentes. Quizá Vox pueda empezar a mirar por dónde llegan sus problemas. Es posible que Alvise esté esperando a que Vox pacte con el PP para adoptar el mismo argumento: que Vox, PP y PSOE son la misma cosa. Y que Vox es un partido abortista porque su copresidente europeo, Marine Le Pen, es abortista declarada y sin tapujos. Pero lo cierto es que, a pesar del acuerdo de Mercosur, la criminalización contra la Junta por los incendios del verano pasado o el grito del 'No a la guerra', el escrutinio del PP se ha incrementado un cuatro por ciento. Ya habíamos dicho aquí que el 'No a la guerra' no funcionó en las elecciones municipales de 2003. A ver quién intenta convencernos ahora de que sí es algo que moviliza a la población española.
Cabe imaginar que el frenazo que ha sufrido Vox respecto a sus legítimas aspiraciones hará a su directiva replantear su discurso. Vox ocupa un espacio lícito a la derecha del PP. Pero pretender decir que PP y PSOE son lo mismo equivaldría a decir que en Castilla y León la suma de la extrema izquierda –el PSOE que se ha comido a Podemos y Sumar– y la izquierda –ese PP que algunos en Vox intentan reubicar– sumarían en la comunidad autónoma más grande de España el 66,21 por ciento frente al 18,92 de Vox. Es decir, el voto de izquierda en una comunidad donde el PSOE lleva sin gobernar cuarenta años multiplicaría por 3,5 al de la única derecha que es, según ciertos agoreros, Vox.
Yo creo que es muy bueno para España que Vox esté dispuesto a hablar con el PP y buscar formas de entendimiento en las tres regiones que en este momento necesitan un Gobierno. Hablar quiere decir que cada uno tiene que ser consciente de los números de los que parte. En Extremadura el voto del PP más que duplicó al de Vox y su representación parlamentaria casi triplicó a la de Vox. Y en Castilla y León la representación del PP es bastante más del doble que la de Vox. Sólo desde esa realidad se puede negociar. Nunca debes creer que estás en posesión de la verdad. Porque en una democracia hay que aceptar el dictamen de los electores.
Sí, ya sabemos que los electores se equivocan muchísimo. Pero en esta hora el PP tiene que aceptar parte del programa de Vox y Vox debe entender que no es su programa el que se ha impuesto en las urnas. En ninguna de las tres últimas convocatorias.