Fundado en 1910
Post-itJorge Sanz Casillas

Más me duele a mí, Rufián

A ti lo que te preocupa es encontrar hueco en alguna lista electoral que te permita seguir cobrando 100.000 euritos al año

Act. 22 may. 2026 - 01:31

Juan Gabriel Rufián Romero (Santa Coloma de Gramanet, 44 años) reconoció estar «jodido» por la imputación de Zapatero y calificó igualmente de «jodido» el auto de la Audiencia Nacional. No solo no encontró dos palabras distintas para diferenciar su estado de ánimo de las perspectivas procesales del expresidente, sino que fue incapaz de salir del taco porque seguramente no le da para más. Y porque sabe a quién se dirige, también. Sin ser yo votante suyo, lamento decirle que más me duele a mí, señor Rufián Romero. Más me duele a mí.

Recuerdo la segunda legislatura de Zapatero como se recuerdan las tragedias (que es lo que fue). Recuerda uno hasta dónde le pilló. No hacía falta ser una persona muy instruida –yo estaba terminando el Bachillerato– para intuir que aquello terminaría en desastre. La primera legislatura la empezó a lomos del «no a la guerra» y los trenes de Atocha. Pero la segunda, ay, amigo. En febrero de 2008, apenas un mes antes de las elecciones para su reelección, el paro creció en España en 53.406 personas. En un solo mes. Es decir, que mientras Zapatero le decía a la gente que no había crisis, aquí se iban a la calle 1.800 personas todos los días. En fila de a uno. Cómo sería la cosa, que se celebró un debate a dos entre los aspirantes a ministro de Economía del PSOE (Pedro Solbes) y del PP (Manuel Pizarro). Y cómo sería la cosa, que mientras Zapatero decía que anunciar la crisis era «antipatriota», prometió en campaña que si ganaba las elecciones daría 400 euros a 13 millones de contribuyentes, en uno de los ejercicios más burdos de compra de votos que se haya visto en una democracia moderna. Para entonces, ya había vendido buena parte de las reservas de oro del Banco de España alegando que no era un activo «rentable». Ese oro valdría hoy seis veces más que entonces.

Por eso digo, Rufián, que más me duele a mí. Que cómo un tipo que dejó la presidencia con 51 años –declarando como única propiedad una parcela en León– tiene hoy más dinero que un exfutbolista. Cómo es posible que un hombre tan incapaz de gestionar lo de todos se haya forrado de esa forma en apenas quince años mientras os vendía el pollino de la ejemplaridad y los derechos humanos.

A Rufián lo que le tiene «jodido» no es el hundimiento del «tótem» Zapatero. A Rufián lo que le preocupa es encontrar hueco en alguna lista que le permita seguir cobrando 100.000 euritos al año. Y por eso busca un escaño como el malo de Titanic buscaba un bote al que encaramarse, aunque para ello tenga que hacerse la viuda.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas