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Lo último: Begoña se compara con Amancio Ortega

En el Consejo de Inditex hay licenciados, doctores, abogados y economistas del Estado... De Begoña Gómez sabemos lo justo y ya nos causa bochorno, empezando por las saunas de Don Sabiniano

Hay un vídeo un tanto apócrifo, pero no muy difícil de encontrar, que resume la forma de estar en la vida de Begoña Gómez, hoy procesada por hasta cuatro delitos. Corría el 30 de noviembre del año 2015 y acababa de celebrarse un debate electoral en la sede del diario El País. Eran los tiempos de la nueva política y todo aquello. A un lado Albert Rivera; al otro, Pablo Iglesias… y en medio, Pedro Sánchez, diciendo que con Podemos a ninguna parte, que qué vergüenza los indultos y que menudo bochorno que el Gobierno elija a los jueces del Constitucional.

Terminado el debate, estaba Iñigo Errejón respondiendo a las preguntas de un periodista. Era una especie de entrevista pospartido, no muy larga ni muy profunda, pero lo suficiente para que Begoña apareciera por su espalda y se metiera en plano, haciéndose grabar y levantando el pulgar en señal de victoria. Cuentan quienes cubrían aquellas campañas (cuatro elecciones en cuatro años) que Begoña ya se despedía entonces diciendo «nos vemos en Moncloa».

Once años y cuatro imputaciones después de ese episodio, leo en El Confidencial que la mujer de Sánchez «defiende su labor ‘altruista’ en la Complutense y se compara con Inditex». Begoña Gómez, dice la información, habría presentado un escrito alegando que en su cátedra (aquella que negoció en Moncloa intramuros sin tener la titulación para ello) estaba todo en regla. «No tendría ningún sentido –asegura– pensar que una cátedra de esta naturaleza, como por ejemplo la cátedra Inditex de la Universidad de A Coruña, se ha constituido para favorecer la carrera profesional del presidente de esa sociedad».

Suponiendo que haya escrito ella el texto –que lo mío me cuesta–, ya hay que ser desahogado para comparar tu cátedra y tu valía profesional con la de Amancio Ortega y su equipo. En el Consejo de Inditex hay licenciados, doctores, abogados y economistas del Estado... Gente de probada virtud en lo suyo. Y, sobre todo, gente con una trazabilidad. De Begoña Gómez sabemos lo justo y ya nos causa bochorno, empezando por las saunas de Don Sabiniano. Equipararse con Inditex sería como si yo lanzo un pelotazo a la autopista, provoco un accidente y alego, a mis 35 añazos, que qué futbolista nos habríamos perdido si a Zidane le hubieran prohibido jugar de niño a la pelota.

El tiempo dará y quitará razones, como siempre. Pero del caso Begoña hay varios hechos probados. Como mínimo, que mantuvo reuniones para su cátedra dentro de la sede del Poder Ejecutivo. Que carecía de la titulación mínima exigible para ejercerla. Y que una empleada pública de la Moncloa envió correos por decenas para ayudar a Begoña en lo que (siempre nos dijeron) era un negocio privado. ¿De verdad hacía falta compararse con Inditex?

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