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Vidas ejemplaresLuis Ventoso

P.S. es Paul Smith

Las progresistas y 'progresistos' lo tenemos bien claro: hay una conjura para derribar al Gobierno de la «coalición de progreso» sacando anécdotas de quicio

Act. 16 jun. 2026 - 10:09

Varios ministros de Sánchez de enorme prestigio, como por ejemplo los siempre ponderados Óscar, lo han explicado perfectamente. Estamos asistiendo a un auténtico golpe de Estado de la ultraderecha judicial y policial para derribar al Gobierno de la «coalición progresista», cuyos avances sociales y plurinacionales no soportan.

Algunas personas de buena fe se dejan engatusar por esta campaña de acoso. Hasta llegan a poner en duda la ejemplar probidad del presidente Sánchez. Pero a poco que se estudien los supuestos casos se percibe que todo se reduce a cuatro anécdotas cogidas con pinzas. Es tiempo de desmontar la catarata de bulos:

Begoña recibió una cátedra extraordinaria en la Complutense sin tener título universitario porque sus asombrosos conocimientos, su descollante coeficiente intelectual y su impresionante currículo habían comenzado a llamar la atención en círculos académicos internacionales. Cazatalentos de Harvard, Oxford, el MIT y Stanford andaban tras la pista de la hija de Sabiniano. Por fortuna, la Complutense fue más rápida y logró retener ese talento en España. No hay más.

El P.S. al que se refiere Leire Díez en sus anotaciones no es Pedro Sánchez. Es Paul Smith, el diseñador inglés. La fontanera es muy aficionada a la moda, vio que había unas rebajas en Las Rozas Village y anotó las siglas. Ahí acaba el caso.

Leire apenas conocía a Cerdán. Solo habían coincidido una vez, en una barbacoa del PSOE en una campa, donde compartieron unas chistorras y unos calimochos junto a otros militantes. En cuanto a la directora de la Guardia Civil, la fontanera la vio cuatro veces, es cierto. Pero fue solo para hablar de la Crítica de la Razón Pura de Kant, pues ambas son muy aficionadas a la filosofía.

El DAO de la Guardia Civil que maniobró para proteger al hermano de Sánchez no lo hizo por presiones políticas. Simplemente era un melómano, admirador del coautor de La Danza de las Chirimoyas, graduado en música con campanas por San Petersburgo. Le costaba creer que un genio musical de tal calibre estuviese dando la nota equivocada, pero no recibió instrucción alguna del Ejecutivo.

García Ortiz actuó contra González Amador sin tener ni pajolera idea de que se trataba del novio de Ayuso. Un domingo por la tarde le dio el punto de ponerse a ver al albur expedientes fiscales, igual que otros pasan el rato con Netflix. El de Amador cayó por un casual en sus manos y acto seguido sacó a un fiscal del fútbol en plena noche para enredar y filtró el caso a la prensa del régimen. Pero todo es normal. Ortiz habría hecho lo mismo con cualquier otro ciudadano.

Ábalos es un honesto militante, no hay más que verle la cara, que contribuyó a acabar con el Gobierno corrupto del PP como instigador de la providencial moción de censura de Pedro. La ultraderecha judicial y mediática no se lo pasa, de ahí esta espeluznante persecución a un inocente, que como mucho echó alguna canita al aire.

Marlaska no miente. Lo que hace don Fernando, al igual que don Pedro, es dar versiones sucesivas y totalmente contradictorias de determinados hechos. Pero eso no es mentir. Se llama exposición adaptativa.

Lo de las joyas de Zapatero se ha sacado de madre. Todos tenemos una medallita de San Cristóbal que nos regaló nuestra tía Matilde de niños, o un reloj pintón de nuestros abuelos... o un collar con el que nos obsequió algún jeque. Estamos en lo mismo, a José Luis no le perdonan sus avances en derechos y a favor de una España plurinacional.

Los cargos de la SEPI y Adif investigados, al igual que el expresidente del Tribunal Económico Administrativo, no son más que personas con iniciativa y empuje. Nos pasamos el día quejándonos de que aquí faltan emprendedores, y cuando por fin aparecen, los tachamos de chorizos. Así no se avanza.

Y en cuanto a Sánchez, parece mentira que se dude de la palabra e integridad de una persona que disfrutó de la herencia de Sabiniano mientras iba de superfeminista, que plagió parte de su tesis doctoral, que intentó trucar una votación en Ferraz con una urna escondida, que ocultó a su hermano en la Moncloa mientras tributaba como residente en Portugal, que mintió en promesas electorales (y sobre sus socios de coalición, y sobre la amnistía, y hasta sobre los datos del covid…). ¿Cómo se puede poner en solfa la integridad de una persona con tales antecedentes? ¿Cómo puede alguien creerse la descabellada teoría de que Pedro es el P.S. y ordenó una trama de guerra sucia contra los que investigaban la corrupción de su entorno?

¡Basta de insidias! P.S. es Paul Smith. Los países van mejor sin presupuestos que con ellos. Dos y dos son siete, lo blanco es negro y cargarse España con un modelo «plurinacional» que dé paso a los estados vasco y catalán es lo mejor que le puede pasar a la ancestral nación española.

Ya lo dice el eminente Pachi López, que muerto Habermas es tal vez la mejor mente de la socialdemocracia europea: «Nos odian y han salido de cacería con métodos antidemocráticos». Eso es. Bulos y más bulos.

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