Un Gobierno putrefacto
Esta es la invasión más grave que ha sufrido España desde Napoleón. A comienzos de 1808 unos 80.000 soldados franceses entraban en España, oficialmente para la prevista invasión de Portugal. Sí, después llegarían los Cien Mil Hijos de San Luis, pero esos fueron invitados por Fernando VII
Aquí ya no nos sorprende nada porque todo ocurre por primera vez. Y es por primera vez porque ningún gobernante de Occidente hubiera tenido la desvergüenza de permanecer en el cargo después de todo lo que ha pasado a Sánchez y los suyos.
La ruptura dentro del gobierno es incuestionable. Ayer, a la misma hora, la ministro de Defensa, Margarita Robles, comparecía en el Congreso y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, lo hacía en la rueda de Prensa posterior al Consejo de Ministros. Y las versiones que ambos dieron sobre la información disponible en las horas anteriores a la invasión de Ceuta el 30 de julio fueron antitéticas. Robles dijo que 25 agentes del CNI ofrecieron toda la información necesaria y Grande-Marlaska que nadie anticipó nada.
(Y no está de menos recordar que, además de que Robles y Grande-Marlaska prácticamente no se hablan, la titular de Defensa tampoco lo hace con mi nunca bien ponderado Napoleonchu, titular de Exteriores. Es decir, los titulares de las tres carteras más importantes están a la gresca. No paramos de mejorar).
Es indiscutible que uno de los dos miente. Porque sus versiones no son compatibles. En una democracia normal, cuando un ministro es pillado mintiendo, tiene que dimitir. Pero es que España no es una democracia normal. Incluso empieza a parecer que no es una democracia ni anormal.
Esta es la invasión más grave que ha sufrido España desde Napoleón. A comienzos de 1.808, unos 80.000 soldados franceses entraban en España, oficialmente para la prevista invasión de Portugal. Sí, después llegarían los Cien Mil Hijos de San Luis, pero esos fueron invitados por Fernando VII para que le devolvieran el poder absoluto tras el Trienio Liberal.
Aquí hemos sufrido una invasión y el Gobierno no tiene el valor de señalar al país invasor. ¿Puede haber mayor acto de traición a la patria? Y encima de no tener lo que hay que tener para señalar al responsable de esa invasión, Sánchez se va de vacaciones y no hace nada durante 26 días. Sólo un tirano haría algo así. Y después de casi un mes convoca un Consejo de Seguridad Nacional. ¡26 días después de la invasión! Convocó uno al día siguiente de la invasión de Ucrania, pero en esta invasión de España ha tardado casi cuatro semanas. La pesca submarina tenía prioridad. Y eso que podía haberse celebrado telemáticamente, aunque él apareciese sin piernas. Pero esos detalles son sólo para entretener a la canallesca.
Creo que la prueba de que tenemos un gobierno putrefacto, pútrido, podrido, corrompido, infecto, hediondo es que a su presidente le da todo igual. Lo único que quiere es prolongar su ocupación de la Moncloa el máximo tiempo posible para ver cuántos votos recolecta por medio de la Ley de Nietos. Y si esa operación es exitosa, en una nueva legislatura, el objetivo será derribar la Monarquía. Porque no es un detalle menor que el Rey fuera excluido ayer del Consejo de Seguridad Nacional que normalmente debería haber presidido. Y mientras nos mete en un debate Monarquía/República no hablamos de todo lo que está ocurriendo por primera vez. Y les aseguro que para cambiar de régimen no se prevé cumplir con los trámites que marca la Constitución. Se va a hacer a la brava, como en el golpe de Estado del 14 de abril de 1931 que tanto alaban algunos.