Cartas al director
El populismo y sus consecuencias
Ya es hora de que los españoles decentes se den cuenta de que los populismos no son buenos. La historia lo ha demostrado a través de los tiempos, muchos populismos desembocaron en revoluciones, y estas siempre fueron muy malas para el pueblo. El presidente de los Estados Unidos, un personaje populista, ha puesto al mundo a temblar con sus políticas arancelaria. Y, como consecuencia, aparte de los graves problemas que está generando en la economía industrial, agrícola y ganadera, hemos soportado un viernes negro en las bolsas.
Tenemos un gobierno de pensamiento único que nos lleva al caos. Con una deuda pública total superior a 1.800 billones de euros, y una deuda pública por habitante superior a 37.000 euros.
Un gobierno prepotente y abusador dominándolo todo. Gobierno acorralado por corrupción con familiares de Pedro Sánchez e importantes cargos de su gobierno. Y para que no se hable de todos esos entuertos, se meten con la presunción de inocencia, las universidades privadas, y con los colegios concertados. Perdonan a etarras con indultos encubiertos, no dan dinero para la ELA, ni para salud mental, ni protegen ni apoyan a la natalidad, y favorecen a Cataluña y al País Vasco para mantenerse en el poder.
Gobierno que desprecia a las comunidades autónomas con tal de colar la condonación de deuda a Cataluña, y hacen, a su medida, una ley de Eficiencia Judicial. Gobierno que modifica la historia a su antojo con leyendas negras. Gobierno que no se aclara con los gastos en defensa que les piden la UE y la OTAN.
Y para presumir ante los aranceles de Trump, diseña el plan de ayuda por valor de 14.100 millones, sin tener presupuesto, y, además con truco.
Menudo gobierno que tenemos.