Cartas al director
Desconsuelo de los dichosos
Francisco de Quevedo en su retiro en Villanueva de los Infantes de los campos de Montiel (C. Real) escribió en 1633 un manifiesto contra el conde-duque de Olivares, valido del Rey Felipe IV.
Felipe te da oficios magníficos, puestos superiores: si tú los sirves, eres ministro; si te sirves de ellos, eres un ladrón; si los sirves, su esclavo eres, si los haces servir, eres un tirano. ¿Cómo puede estar en tu mano todo, si no está en tu mano acertar en nada? ¿Cómo puede estar todo en tu poder, si tú estas en poder de tus apetitos? Quevedo denunciaba la situación del país por la gestión del conde-duque.
¿Y este desconsuelo se puede aplicar hoy, sin conde ni duque? Creo que sí. Qué coincidencia, tenemos un Rey Felipe VI, también par. Y uno que es valedor de una parte de los ciudadanos, que aspira a ser conde-duque y algo más, ya dice que es «socialista» pero no ejerce, necesita algún título más para sobrepasar al conde-duque de Olivares y convertirse en un auténtico tirano, ya que todo está en sus manos…